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CENSIDA fortalece acciones de prevención y detección oportuna de la sífilis
La estrategia promueve la prevención combinada, el uso del condón y las pruebas de detección; la enfermedad es curable si se recibe tratamiento médico oportuno
El Centro Nacional para la Prevención y Control del VIH y el Sida y Hepatitis (CENSIDA) fortalece las acciones para prevenir.
Y reducir la transmisión de la sífilis mediante una estrategia de prevención combinada, que contempla el uso de métodos de barrera.
La sexualidad responsable y la detección oportuna de infecciones de transmisión sexual (ITS).
El director general de CENSIDA, Juan Luis Mosqueda Gómez, explicó que esta estrategia integra distintas medidas preventivas.
Entre ellas el uso correcto del condón externo e interno, así como la realización de pruebas para identificar oportunamente posibles infecciones, incluso cuando no se presentan síntomas.
El especialista hizo un llamado a las personas que presenten manifestaciones como úlceras en los genitales o ronchas.
En el cuerpo a acudir a los servicios médicos y realizarse pruebas rápidas para determinar si existe una posible infección por sífilis.
Destacó que la búsqueda intencionada de casos y la detección temprana son fundamentales para reducir la transmisión de esta enfermedad y facilitar el acceso al tratamiento adecuado.
La sífilis es una infección causada por la bacteria Treponema pallidum, que se transmite principalmente por contacto sexual.
Durante el embarazo de madre a hijo a través de la placenta y, en determinadas circunstancias, mediante transfusiones sanguíneas.
Por ello, Mosqueda Gómez subrayó la importancia de que las mujeres embarazadas, las personas donantes de sangre.
Y la población en general se realicen pruebas de detección de sífilis y otras infecciones de transmisión sexual, independientemente de que presenten o no síntomas.
Explicó que, cuando una persona acude a CENSIDA para realizarse una prueba de VIH, también se le ofrece la posibilidad de hacerse pruebas de hepatitis y sífilis, y viceversa, con el propósito de ampliar la detección y favorecer una atención integral mediante pruebas rápidas.
Identificar las etapas de la sífilis permite actuar oportunamente
El director general de CENSIDA detalló que la sífilis evoluciona en distintas etapas. En la fase primaria suele aparecer una úlcera conocida como chancro, en el sitio por donde ingresa la bacteria, generalmente en los genitales. Aunque puede ser profunda, esta lesión no suele causar dolor, por lo que podría pasar inadvertida.
En la etapa secundaria pueden aparecer erupciones cutáneas, incluso en las palmas de las manos y las plantas de los pies. Si la infección no se detecta ni recibe tratamiento, puede avanzar a etapas posteriores y, en su fase terciaria, ocasionar afectaciones graves en órganos como el corazón y el cerebro.
Mosqueda Gómez advirtió que, debido a que las manifestaciones iniciales pueden pasar desapercibidas, algunas personas no identifican la infección a tiempo, lo que retrasa su diagnóstico y tratamiento.
No obstante, enfatizó que la sífilis es curable mediante antibióticos prescritos por personal médico. El tratamiento y las dosis dependen de la etapa de la enfermedad, por lo que es indispensable acudir a valoración profesional y evitar la automedicación.
Finalmente, CENSIDA reiteró el llamado a mantener una sexualidad responsable y protegida mediante el uso correcto del condón interno y externo, así como a realizarse pruebas de detección de manera oportuna. Estas medidas contribuyen a reducir el riesgo de infecciones de transmisión sexual, entre ellas VIH, sífilis, gonorrea y hepatitis B y C.




