La defensa pide desestimar los cargos contra Sergiy Kuznietsov, acusado de participar en las explosiones que dañaron los gasoductos entre Rusia y Europa en 2022.
Un tribunal de Hamburgo inició este miércoles el juicio contra Sergiy Kuznietsov, un exoficial de las fuerzas especiales de Ucrania señalado por las autoridades alemanas como presunto responsable de coordinar el sabotaje de los gasoductos Nord Stream en el mar Báltico.
El proceso busca esclarecer uno de los ataques más importantes contra la infraestructura energética europea en los últimos años. Las explosiones del 26 de septiembre de 2022 dañaron tres de las cuatro tuberías del sistema, diseñado para transportar gas natural ruso hacia Alemania.
La Fiscalía alemana acusa a Kuznietsov de participar en una operación que habría involucrado a buzos, un especialista en explosivos y el responsable de una embarcación. Según la investigación, el grupo habría colocado cargas explosivas en las tuberías submarinas cerca de la isla danesa de Bornholm.
El acusado fue detenido en Italia en 2025 y posteriormente entregado a las autoridades alemanas. Ahora enfrenta cargos relacionados con explosiones, daños a infraestructura civil y presuntos crímenes de guerra.
La defensa cuestiona los cargos
Durante la primera jornada del proceso, los abogados de Kuznietsov solicitaron que se desestimara el caso. Su argumento central es que los gasoductos constituían infraestructura estratégica rusa y que su destrucción podría considerarse una acción contra los recursos utilizados por un país invasor.
La defensa también sostiene que el acusado enfrenta obstáculos para preparar su caso, debido a las restricciones de confidencialidad vinculadas con su servicio militar en Ucrania.
Kuznietsov, de 50 años, ha negado su participación en las explosiones y, de acuerdo con los reportes del proceso, ejercerá su derecho a guardar silencio.
La Fiscalía alemana mantiene que los ataques contra infraestructura civil y la interrupción de servicios pueden constituir delitos graves bajo el derecho aplicable. Corresponderá al tribunal evaluar las pruebas y los argumentos de ambas partes.
¿Cómo se habría organizado el sabotaje?
De acuerdo con la acusación, Kuznietsov habría ingresado a Alemania a comienzos de septiembre de 2022 con un pasaporte ucraniano falsificado. Posteriormente, el grupo habría utilizado un yate alquilado en Rostock para desplazarse por el mar Báltico.
Los investigadores sostienen que la embarcación transportaba explosivos de uso militar y que varios integrantes del equipo descendieron bajo el agua para instalar dispositivos en las tuberías. Las cargas habrían detonado días después.
Estas afirmaciones forman parte de la investigación y deberán ser examinadas durante el juicio. Hasta ahora, las autoridades ucranianas han negado que Kiev organizara el ataque.
Además de Kuznietsov, otro sospechoso, identificado como Volodímir Z., fue detenido en Croacia y se encuentra sujeto a un proceso relacionado con su posible entrega a Alemania. Los investigadores creen que habría participado como buzo en la operación.
Nord Stream, un caso que tensó las relaciones entre Europa y Rusia
Los gasoductos Nord Stream fueron durante años una pieza central del suministro de gas ruso a Alemania. El sistema incluía dos tuberías de Nord Stream 1 y otras dos de Nord Stream 2, aunque este último nunca entró en operación comercial.
Cuando ocurrieron las explosiones, los envíos por Nord Stream 1 ya estaban suspendidos y Alemania había detenido la autorización para poner en marcha Nord Stream 2 tras la invasión rusa de Ucrania.
El sabotaje provocó grandes fugas de gas metano en el mar Báltico y dejó fuera de servicio parte de una infraestructura clave para las relaciones energéticas entre ambos países.
En un primer momento, algunas voces occidentales apuntaron a Rusia como posible responsable. Sin embargo, la investigación alemana se concentró posteriormente en un grupo de presuntos implicados ucranianos. Moscú ha negado su participación y reclama que se identifique tanto a los ejecutores como a quienes habrían ordenado el ataque.
Un juicio con repercusiones políticas
El proceso se desarrolla en un contexto delicado para Alemania, uno de los principales proveedores europeos de ayuda militar a Ucrania. Las conclusiones judiciales podrían influir en el debate sobre la relación entre ambos países y sobre el alcance de las acciones contra infraestructura vinculada con Rusia.
El caso también reaviva la discusión sobre la seguridad energética europea, el costo de la ruptura con el suministro ruso y las consecuencias de los ataques contra instalaciones civiles durante una guerra.
Por ahora, las acusaciones contra Kuznietsov no equivalen a una condena. El tribunal deberá determinar si las pruebas permiten establecer su responsabilidad individual y aclarar quiénes participaron en la planificación y ejecución del sabotaje.
