Paradigma

¿Amor propio o autoestima?

Dos conceptos definitivamente importantes en la salud emocional del ser humano, “amor propio” y “autoestima”, comúnmente confundidos y aunque es cierto que van de la mano, no son lo mismo y hemos escuchado de forma recurrente frases como “tiene baja autoestima”, “no tiene autoestima”, haciendo énfasis en que la persona de quien se habla, no se ama o no tiene “amor propio”.

El amor propio es la forma en cómo nos relacionamos con nosotros mismos, es el autoconocimiento de nuestros valores, virtudes, habilidades, el saber quién soy incluyendo limitaciones y defectos, es una relación profunda consigo mismo, lo que me hace único, valioso,  de modo que nada externo puede desequilibrarla, porque ya existe una autoaceptación inamovible.

 La autoestima (concepto subestimado hoy en día) se refiere a la percepción que tengo de mí en mi contexto externo (amigos, pareja, compañeros de trabajo, familia) donde nos regimos por el ¿qué pensaran de mí, soy bueno o malo, agradable o desagradable, guapa o fea, suficiente o insuficiente para los demás? por lo tanto, la autoestima está más enfocada hacia fuera de mí, mientras que el amor propio es totalmente interno.

Te has preguntado por qué le das tanta importancia al “qué dirán”, te sientes insuficiente por no tener la atención de la persona en cuestión, sientes que “fracasas” por no obtener los resultados esperados en el trabajo o la escuela, se debe a que la autoestima se encuentra desequilibrada por tratar de obtener felicidad, éxito, estabilidad en los elementos externos a ti, en la opinión y percepción de los demás sobre ti, en el aplauso ajeno y aceptación, porque no has trabajado en tu amor propio,  por lo tanto, difícilmente podrás llegar a la plenitud o estabilidad emocional.

Ahora que conocemos la diferencia entre dos conceptos básicos en el conocimiento del ser humano y su desarrollo emocional, es momento de preguntarnos ¿nos hemos dedicado tiempo suficiente para conocernos y potenciar nuestras capacidades cognitivas y emocionales?, o nos hemos dejado llevar por lo superficial y la inmediatez como la moda, opiniones, dinero, fama, títulos, aplausos engañando a nuestro amor propio.

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