Los casos de virus del Nilo Occidental registran un incremento significativo este año en Europa, donde hasta el momento se han contabilizado 979 contagios y 79 fallecimientos en Grecia, Italia, Macedonia del Norte y Países Bajos.
La cifra de casos ya supera el total registrado durante 2025, situación que mantiene en alerta a las autoridades sanitarias de la región.
Quienes han reforzado la vigilancia epidemiológica y las medidas de prevención.
Italia concentra el mayor número de contagios, con 594 casos confirmados y 41 defunciones.
De acuerdo con información del Instituto Superior de Sanidad de ese país.
Del total de pacientes, 306 desarrollaron la forma neuroinvasiva de la enfermedad, considerada.
La más grave debido a que puede afectar el cerebro y el sistema nervioso. Cinco de estos casos fueron importados.
Asimismo, se han identificado infecciones en donantes de sangre y en personas que presentaron fiebre u otros síntomas asociados con la enfermedad.
Personas adultas mayores, entre los grupos más vulnerables
En Grecia se han reportado 324 personas infectadas y 30 fallecimientos, seis de ellos durante la última semana.
Las autoridades sanitarias han señalado que las personas adultas mayores se encuentran entre los grupos con mayor riesgo de desarrollar complicaciones graves. En este país, la edad promedio de las personas fallecidas por la enfermedad es de 84 años.
¿Qué es el virus del Nilo Occidental?
El virus del Nilo Occidental es una enfermedad transmitida principalmente por la picadura de mosquitos infectados. En la mayoría de los casos, las personas no presentan síntomas o desarrollan manifestaciones leves, como fiebre; sin embargo, algunas pueden presentar complicaciones graves que afectan el sistema nervioso.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha advertido que el incremento de las temperaturas asociado al cambio climático puede favorecer la expansión del área de distribución de los mosquitos transmisores y prolongar los periodos en los que permanecen activos.
Ante el aumento de casos, las autoridades sanitarias europeas mantienen la vigilancia epidemiológica y recomiendan fortalecer las medidas de prevención para evitar las picaduras de mosquitos, especialmente entre personas adultas mayores y otros grupos vulnerables.
