Un nuevo brote de ébola mantiene en alerta sanitaria a la República Democrática del Congo, donde una cepa letal del virus ha provocado más de 100 muertes y cientos de casos sospechosos, principalmente en comunidades rurales del este del país.
De acuerdo con información de la Organización Mundial de la Salud, el brote actual es provocado por la cepa Bundibugyo.
Una variante poco común del virus del ébola para la cual actualmente no existen vacunas ni tratamientos aprobados.
El virus, descubierto por primera vez en la República Democrática del Congo en 1976, continúa representando una amenaza recurrente para el país africano.
Que ha enfrentado ya 17 brotes epidémicos, más que cualquier otra nación del mundo.
Uno de los episodios más graves ocurrió entre 2018 y 2020, cuando murieron más de 2 mil personas.
El ébola es una enfermedad altamente contagiosa y con elevada tasa de mortalidad que provoca síntomas como fiebre alta, hemorragias internas y externas y falla orgánica.
Según la OMS, el virus se transmite inicialmente de animales silvestres infectados a humanos mediante contacto directo.
Con sangre o fluidos corporales de especies como murciélagos frugívoros, monos y otros animales salvajes.
Especialistas señalan que las condiciones geográficas y sociales de la República Democrática del Congo favorecen la persistencia del virus.
Cerca del 60 por ciento del territorio nacional está cubierto por densos bosques tropicales.
Donde comunidades rurales dependen de la caza y consumo de carne silvestre como principal fuente de alimentación.
El exministro de Salud Pública congoleño, Eteni Longondo, explicó que resulta extremadamente difícil controlar.
Las prácticas tradicionales de caza en zonas rurales debido a la pobreza y la falta de alternativas alimentarias.
“No puedes decirle a la gente que abandone su cultura y deje de hacerlo inmediatamente. Siguen comiendo carne de animales salvajes porque no tienen otra alternativa”, señaló.
La emergencia sanitaria también se desarrolla en medio de un contexto de violencia e inestabilidad en el este del país.
Donde grupos rebeldes mantienen el control de amplias regiones y millones de personas enfrentan desplazamiento y crisis alimentaria.
Este jueves, autoridades rebeldes confirmaron un caso de ébola en la ciudad de Bukavu, mientras.
Que otro contagio fue identificado en Goma, una de las principales ciudades del este congoleño.
El brote afecta principalmente la provincia de Ituri, especialmente las ciudades de Bunia, Mongwalu y Rwampara.
Donde las autoridades sanitarias han desplegado equipos de emergencia para contener la propagación del virus.
La OMS informó que hasta el momento se contabilizan al menos 139 fallecimientos y cerca de 600 casos sospechosos relacionados con la epidemia.
Además, el virus ya cruzó fronteras hacia Uganda, donde se confirmaron dos casos en Kampala, incluida una muerte.
Correspondientes a personas que habían viajado desde la República Democrática del Congo.
Las autoridades sanitarias han advertido que la desinformación, los rumores y algunas prácticas funerarias tradicionales están complicando las labores de contención. Habitantes de las comunidades afectadas aseguran que persisten creencias supersticiosas y temor hacia los centros médicos, lo que provoca que algunas personas rechacen la atención sanitaria.
Aunque la OMS considera que el riesgo de propagación global sigue siendo bajo, diversos especialistas internacionales han advertido que la velocidad de transmisión de la cepa Bundibugyo representa una preocupación importante para la región africana.
Por su parte, el Ministerio de Salud de la República Democrática del Congo aseguró que el país cuenta con experiencia suficiente para enfrentar la epidemia, recordando que ha logrado controlar brotes anteriores del virus.
Sin embargo, expertos en salud pública consideran que la emergencia podría extenderse durante varios meses antes de ser controlada completamente.
Fuente: CNN
