
Códice Osuna. F.34r. Muestra de glifos de Texcoco, Tenochtitlan y Tlacopan. Wikicommons.
El Códice Osuna, también llamado Pintura del gobernador, alcaldes y regidores de México, fue elaborado alrededor del año 1565. Actualmente se compone de 39 folios con unas medidas aproximadas de entre 32 x 22 centímetros, aunque los investigadores especulan que podría haber sido mucho más extenso. Por su fecha de elaboración se trata de un códice evidentemente del período novohispano temprano, y cuya ubicación se encuentra en el centro de México. El contenido del coódice se encuentra dividido en siete documentos, pero que se estructuran de la siguiente forma: 1) Quejas por falta de pago de servicios y alimentos proporcionados a los oidores por los habitantes de Tenochtitlan y Tlatelolco, 2) Los documentos 2, 3 y 4, se refieren al mismo asunto que el primer documento, aunque con acusaciones al virrey Luis de Velasco, 3) El quinto documento es un registro de servicios y alimentos que oidor Vasco de Puga debía a los indios de Tula, 4) El documento número 6 se trata de una lista de pueblos sujetos de Tlacopan antes de la conquista, 5) En cuanto al documento 7, se enumeran nuevamente acusaciones por el excesivo trbaajo y tributo que se les pide a los indios de la Ciudad de México.
Los códices novohispanos del período temprano, es decir, todavía del siglo XVI, nos permiten aproximarnos a fuentes primarias sobre aspectos institucionales y cotidianos de la sociedad. Este en especial, permite demostrar que el uso de códices novohispanos tempranos no se limitó al uso que le dieron los indios conquistados, sino que el conocimiento de los tlacuilos (las personas que dibujaban y escribían los códice) fue utilizado por las autoridades virreinales, posiblemente con fines de registro y divulgación de lo que acontecía.
Su origen, o más bien, las instrucciones de su creación se le atribuyen al visitador español Jerónimo de Valderrama, quien fue el que lo llevó a España, y es de hecho, por esa razón que el códice no se encuentra en México, sino en la Biblioteca Nacional de España, en la ciudad de Madrid. Sobre esta obra se han hecho algunos estudios de carácter histórico, uno en 1878 aparecida en Madrid con comentario de un anónimo, un segundo estudio hecho en México, por parte de Luis Chávez Orozco, en 1947, en la que incluyó la transcripción de algunos folios. Y en 1993, una edición facsímilar fue publicada, otra vez en España, con estudios y análisis de Vicenta Cortés y María del Carmen Hidalgo Brinquis.
Sin duda, estamos ante uno de los códices novohispanos que contienen elementos tanto prehispánicos como españoles, lo cual deja entrever el complejo sincretismo que tomo la escritura de la época.
