Paradigma

Códice Telleriano-Remensis

Códice Telleriano-Remensis, Folio 1r.

En otras entradas de esta columna ya hemos hablado de los códices prehispánicos y coloniales de la región del centro de México, entre ellos, el Borbonico, el Boturini, la Matrícula de Tributos, el Mendoza o Mendocino y el Aubin. En esta ocasión hablaremos sobre el Telleriano-Remensis, también llamado códice Tellerianus o codex Le Tellier, nombre que se le concedió porque la primera vez que apareció en los registros del Imperio fue en la colección del arzobispo de la ciudad de Reims, Charles Maurice Le Tellier hacia el año 1700. Algunas investigaciones han propuesto como fecha de su elaboración alrededor de 1555 o bien, entre 1562 y 1563, mientras que, en cuanto a su lugar de origen, probablemente fue México-Tenochtitlan. Respecto de los principales estudios que se han hecho sobre el códice a lo largo de la historia, los primeros se encuentran en la obra de Alexander von Humboldt, en los inicios del siglo XIX, la investigación de Lord King, a mediados del siglo XIX, y el de E.T. Hamy, a finales de dicho siglo. Ya en el siglo XX, en los años sesenta, el mexicano José Corona Núñez aportó elementos valiosos para su estudio. Se pueden mencionar otros estudios posteriores, como los de Robert H. Barlow y los de Eloise Quiñones Keber, especialmente el último, que en 1995 se propuso una edición facsimilar con estudios críticos.

Sobre su contenido, los especialistas coinciden en señalar que pictográficamente, el códice se compone de tres secciones, aunque sin aparente relación entre sí. La primera sección inicia con las 18 veintenas del año solar, la segunda sección contiene el tonalámatl o “libro de los destinos”. Una tercera parte, son los anales, que representan sucesos ubicándolos en el tiempo, aunque el estilo de los anales contiene diferencias estilísticas conforme transcurren las escenas.  Sobre eso también es importante mencionar que no todos los folios, hojas, se encuentran completas, hay faltantes, lo que no implica el desconocimiento de lo que ahí se contiene para su correcta interpretación general, especialmente, por sus parecidos, por ejemplo, en algunas pictografías como las del códice Vaticanus A, que en algún momento hizo suponer a los especialistas que el Telleriano-Remensis y el Vaticanus A, podrían ser en realidad copias o fragmentos recogidos de otro códice más amplio y un poco más antiguo. No obstante, hasta el momento todavía no hay suficientes elementos para aseverarlo. De cualquier modo, el códice Telleriano-Remensis es otro de los vestigios importantes que han permitido obtener información crucial para investigaciones de índole histórico, aunque se este se encuentre físicamente en la Biblioteca Nacional de Francia.

Lic. Carlos A. Carrillo Galicia

Licenciado en Historia de México y estudiante de la Maestría en Historia, ambas en la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo (UAEH). Actualmente ocupa el cargo de instructor de Historia, Filosofía y Literatura en el Centro de Educación Continua y a Distancia (CECyD-UAEH), así como la presidencia de la Asociación de Historiadores Egresados de la UAEH.

Facebook: @histcarlosgalicia                Correo: hist.carlos.a.c.g@gmail.com

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