La Comisión Nacional de Salud Mental y Adicciones (CONASAMA) puso en marcha la Estrategia Nacional para la Prevención y Atención del Comportamiento Suicida 2026-2030, con el propósito de fortalecer la coordinación entre instituciones de los sectores salud, educativo, social y comunitario, mediante acciones basadas en evidencia científica, con enfoque territorial y respeto pleno a los derechos humanos.
La comisionada nacional de Salud Mental y Adicciones, Yerania Emireé Enríquez López.
Señaló que el comportamiento suicida es un fenómeno complejo y multidimensional, en el que intervienen factores individuales, familiares, sociales.
Y comunitarios, por lo que requiere una respuesta integral y coordinada que permita articular y fortalecer los esfuerzos institucionales existentes.
Durante el encuentro, destacó que México cuenta con herramientas para la prevención y atención, como el Código 100.
Los mecanismos sectoriales de referencia y contrarreferencia, la Estrategia Nacional de Salud Mental y Adicciones y la Línea de la Vida.
No obstante, subrayó que el principal desafío consiste en integrar estos recursos para garantizar una respuesta efectiva en los territorios.
En este sentido, convocó a instituciones públicas, gobiernos estatales, organismos del sector salud, instituciones educativas.
Academia, especialistas, organizaciones de la sociedad civil, organismos internacionales y comunidades a sumar experiencias.
Capacidades y propuestas que permitan construir una estrategia acorde con las distintas realidades del país.
Enríquez López puntualizó que la estrategia se sustentará en tres pilares fundamentales: evidencia científica, derechos humanos y pertinencia territorial.
Con el objetivo de que las políticas públicas lleguen efectivamente a las comunidades y coloquen en el centro a las personas y su bienestar.
Por su parte, la directora general de Políticas de Salud Mental y Adicciones, Lucía Ledesma Torres.
Explicó que esta iniciativa tendrá un carácter operativo y territorial, sensible a las necesidades de las diferentes regiones y poblaciones de México.
Destacó la importancia de establecer con claridad las responsabilidades de cada institución, fortalecer los mecanismos de referencia y contrarreferencia.
Mejorar la detección oportuna y desarrollar las capacidades de los equipos de trabajo, incluida la capacitación de personas.
Que puedan actuar como primeros respondientes ante situaciones de riesgo para la salud mental.
Asimismo, resaltó el fortalecimiento de la Línea de la Vida, cuya difusión se ha ampliado a través de medios de comunicación y redes sociales.
Informó que cerca del 80 por ciento de las llamadas recibidas se resuelven mediante orientación técnica durante la propia comunicación.
Mientras que el 20 por ciento restante puede requerir su canalización a otros prestadores de servicios.
A su vez, el director general de Primer Nivel, José Alberto Gutiérrez Manuel, destacó el papel de las Comisiones Estatales.
Para coordinar esfuerzos a nivel local, implementar estrategias preventivas y desarrollar acciones focalizadas de acuerdo con las necesidades de cada entidad.
La Estrategia Nacional 2026-2030 contempla un proceso de colaboración interinstitucional e intersectorial orientado a convertir los acuerdos en acciones concretas, establecer mecanismos de seguimiento y avanzar en la mejora continua de la prevención y atención del comportamiento suicida.
En este esfuerzo participan instituciones como el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), IMSS Bienestar, ISSSTE, Petróleos Mexicanos (Pemex), las secretarías de la Defensa Nacional, Marina y Educación Pública, el Sistema Nacional DIF, el SIPINNA, la Comisión Nacional de los Derechos Humanos y la Cruz Roja, además de organismos internacionales, instituciones académicas y representantes de las entidades federativas.
Con esta iniciativa, la CONASAMA busca consolidar una respuesta coordinada, preventiva y cercana a las comunidades, que fortalezca la atención de la salud mental y contribuya al bienestar integral de la población en todo el país.
