Ofrecer soluciones agrícolas sostenibles, escalables y amigables con el medio ambiente es uno de los objetivos de la biotecnología, disciplina que desarrolla alternativas para mejorar los cultivos y hacer más rentable la actividad agrícola. Yuridia Mercado Flores, profesora investigadora de la Universidad Politécnica de Pachuca (UPP), tiene claro que a través de la innovación es posible mejorar el crecimiento y la salud de los cultivos.
La investigadora nivel II del Sistema Nacional de Investigadoras e Investigadores, con más de 15 años de trayectoria, ha basado su experiencia científica en el estudio y manejo de microorganismos capaces de favorecer el desarrollo vegetal e incrementar la productividad del sector agropecuario, particularmente en los cultivos de maíz nativo.
En este ámbito desarrolla diversas plataformas tecnológicas con potencial de ser patentadas, una vez que los prototipos y las pruebas demuestren su eficacia para erradicar los hongos que afectan las raíces de los maizales. Mediante el uso de la biotecnología, busca revertir esta problemática en beneficio de las y los productores, principalmente de quienes cultivan en el Valle del Mezquital.
“En este caso, en la agrobiotecnología, lo que nos interesa es incrementar la producción de ese cultivo. Por otro lado, también buscamos controlar enfermedades y plagas. También controlamos enfermedades del maíz y de otros cultivos, como la granada y el cafeto. Estas enfermedades son ocasionadas por hongos. Por lo tanto, contamos con un producto que tiene un doble efecto: incrementar la productividad de los cultivos y controlar las enfermedades ocasionadas por hongos”, afirmó.
Con formación profesional como química bacterióloga y parasitóloga, la doctora señaló que su patente, actualmente en etapa de desarrollo, ha mostrado un alto grado de efectividad como componente biológico. Explicó que los estudios realizados demuestran un incremento en la productividad de los cultivos de hasta 20 % por hectárea, mientras que en maíces criollos el aumento puede alcanzar hasta 40 %.
Consideró que este tipo de invenciones y patentes son altamente benéficas para mejorar procesos en la agricultura, ya que es un sector base de nuestra alimentación y de la economía. Mencionó que uno de los principales retos es el uso excesivo de agroquímicos que, si bien ayudan a controlar plagas y enfermedades, también deterioran los suelos y afectan la salud y la biodiversidad.
Recordó que como biotecnólogos tienen el compromiso de desarrollar herramientas que reduzcan gradualmente el uso de estos productos sin comprometer la rentabilidad de los cultivos. El objetivo, dijo, es ofrecer soluciones sostenibles que beneficien tanto a los productores como al medio ambiente.
“El patentamiento también tiene un efecto muy positivo en el desarrollo regional, en el desarrollo de la ciencia y la tecnología, así como en el desarrollo económico. Mi filosofía como investigadora del estado de Hidalgo que trabaja con los productores del campo es que los beneficios de mi investigación se reflejen en la región donde la realizo. ¿Qué queremos? Queremos generar productos que puedan utilizar nuestros productores agrícolas y que sean accesibles para ellos”, resaltó la académica.
Yuridia Mercado es originaria del municipio de Zacualtipán, donde tuvo un estrecho acercamiento con la actividad agrícola. Por ello, a lo largo de su carrera se ha dedicado al desarrollo de estrategias para controlar enfermedades de las plantas y aumentar la productividad. Además, disfruta la docencia y la formación de nuevas generaciones de investigadores.
La doctora expresó que la investigación científica y la innovación tecnológica en Hidalgo han encontrado un impulso decisivo gracias a la visión del gobernador Julio Menchaca, quien ha fortalecido el apoyo al desarrollo de proyectos estratégicos mediante programas como el Fondo Hidalgo, impulsado a través del Consejo de Ciencia, Tecnología e Innovación de Hidalgo (Citnova). Este respaldo ha permitido consolidar iniciativas orientadas a generar soluciones innovadoras con impacto directo en sectores estratégicos, como el agroalimentario.
