Paradigma

El origen de la materia

César Peña *

Una de las ocupaciones teóricas de muchos físicos es el origen de la materia, lanzando el cuestionamiento pertinente, ¿de dónde salió? con lo que se puede llegar a la siguiente pregunta, ¿es posible, en las actuales condiciones crear materia?
Lo que hasta el momento nos ha enseñado la ciencia a través de la investigación es que es posible crear partículas a partir de materia existente, a través de un proceso conocido como producción de pares, donde la masa y la energía resultan equivalentes de acuerdo a la ecuación einsteniana de E=mc2.
La primera Ley de la Termodinámica, nos ratifica este principio de que la energía no se crea ni se destruye, sólo se transforma, que es igualmente aplicable a la materia, con lo que queda claro que no es posible crear materia, pero subsiste la duda evidente ¿de dónde salieron los planetas, estrellas, galaxias, soles y lunas?
En la física cuántica, el vacío no es simplemente un espacio completamente vacío. Es el estado de menor energía de los campos cuánticos, que siguen existiendo incluso cuando no hay partículas reales presentes.
En determinadas condiciones, explica la física cuántica, los campos pueden producir partículas reales como en el Efecto Schwinger, en que un campo eléctrico extremadamente intenso puede producir pares de partículas y antipartículas.
Otra forma es la llamada Radiación de Hawking que según la teoría, los agujeros negros pueden emitir radiación y perder masa o como se piensa lo hizo el universo temprano, que durante las primeras etapas de la evolución cósmica, la energía disponible permitió la formación de partículas y, posteriormente, de átomos.
Sin embargo, ninguno de estos fenómenos demuestra que algo pueda surgir de una nada absoluta, entendida como la ausencia de materia, energía, espacio, tiempo y leyes físicas, por lo que la pregunta inicial de dónde surgió la materia, sigue sin responderse.
Otras teorías, igualmente científicas, desafían la imaginación y postulan el “reciclamiento” del universo y la materia, al ser el actual, parte de un universo anterior del cual tomó sus partículas y elementos para seguir existiendo, una especie de borrón y cuenta nueva, usando los mismos materiales tal como hacen algunas empresas que reutilizan el PET para crear botellas y otros materiales o hasta las máquinas que van creando carreteras con el mismo material que en la parte delantera van levantando y procesando.
Cuando uno piensa en la guardería de estrellas, el lugar donde se originan muchos soles nuevos, se piensa en automático en creación, lo que en cierto punto es real, sin embargo, el material del que se componen es el mismo que existe en el universo sin haber partículas ni materia adicional.
La idea de que la nada produce nada es, por antagonismo, también real, al objetivar nociones clásicas de que las cosas, por no saber su origen, necesariamente requieren un creador, sino que lleva a un punto más profundo; indagar los procesos físicos y químicos que rigen el universo para ir descubriendo sus secretos.
Nuestra ciencia no está en pañales en comparación con lo que era hace un siglo; la denominada revolución científica nos ha llevado por senderos desconocidos y únicos que nos tiene maravillados a cada segundo y en cada investigación que los hombres de ciencia realizan.

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