Opinión
EL PARTEAGUAS SOCIAL DEL MOVIMIENTO FEMINISTA ¿QUÉ SIGUE DESPUES DEL 8 Y 9 DE MARZO DEL 2020?

«Las mujeres tienen demasiados desafíos.
El principal es confiar en sí mismas porque las mujeres son poderosas”
Malala Yousafzai
Domingo 08 de marzo de 2020, quedará registrado en la historia del País como un parteaguas en la vida social y el papel preponderante de la mujer dentro del núcleo social y familiar, ya que a lo largo y ancho de nuestro país se realizaron diferentes manifestaciones con motivo de la “Conmemoración” del Día Internacional de la Mujer, que adquirió desde ayer una fuerza sin precedente de la que se tenga registro en México y en el mundo, y al calor de la exigencia de Respeto a sus Derechos, Seguridad, Equidad, e igualdad, Libres de Violencia y maltrato que contrarresten la exasperante violencia de género.
Sin lugar a duda, el impacto logrado en la opinión pública a través de las redes sociales, y diferentes medios tanto impresos, como electrónicos puso de manifiesto que, las movilizaciones marcaron un parteaguas social comandado por las mujeres y confirmaron que sus demandas han ocupado un sitio predominante en el debate nacional. Pues evidentemente, las voces que se dieron cita en las manifestaciones tanto locales como nacionales fueron el clamor de décadas, años y fechas recientes de exacerbada violencia, tanto física, psicológica y sexual que han terminado con la vida y desaparición de cientos y miles de mujeres en nuestro país.
Para hoy lunes 09 de marzo de 2020, se ha convocado a ¡Un día sin Mujeres! en todo el país tanto en dependencias del sector público como privado, sin embargo, hay opiniones a favor y en contra de dicha iniciativa. Pues hay un sector de la sociedad que opina que un día sin mujeres no tendrá un efecto positivo, sino que se requiere de un cambio sustancial desde las entrañas de la sociedad, por otro lado, hay quienes opinan que es una buena medida de concientización y valoración de que pasaría si en nuestro día a día no se contará con la presencia, rol y papel preponderante de la mujer en la vida familiar, social, económica, política, cultural, entre muchas otras. Es importante reconocer que con estas acciones se marca un precedente en nuestro país de hartazgo social y clamor de justicia, respeto a la dignidad de la mujer y, sobre todo, el creciente número de desapariciones y feminicidios que han ocurrido en recientes fechas. Cabría esperar que tanto las manifestaciones del día 08 y 09 de marzo de 2020 se traduzcan en una transformación social profunda y un compromiso firme y verificable tanto de la sociedad en general como de las autoridades, para tomar acción y conciencia en Pro del papel preponderante y sustancial de las mujeres dentro de la sociedad.
Sin embargo, es una realidad que las marchas no serán suficientes y no alcanzarán un cambio sustancial, pues la tendencia debería ser en el imaginario poder reducir el índice de desapariciones y feminicidios en el país. Y que realmente se les respete a las mujeres todos y cada uno de sus derechos, pero sostengo, falta mucho para tener un cambio generacional de hacer prevalecer por encima de cualquier argumento, el respeto irrestricto a la mujer por el simple hecho de serlo. Pues considero, categóricamente que deber ser el núcleo familiar quien retome el control y rumbo sobre el respeto, la igualdad, equidad, la justifica entre los miembros de la familia, a respetar a sus mayores, ayudar al prójimo en lugar de ver cómo chingarlo, a no tomar lo que no es tuyo, a pedir perdón cuando te equivocas, a decir «gracias» cuando lo amerita, a esforzarse por sobresalir sin pisotear a nadie, a decidir hacer lo correcto, ha ser disciplinado, dejar de sentirse superior el hombre por encima de la mujer, a dejar el estereotipo de que la mujer es la débil y el hombre es el fuerte, a que uno manda y la otra debe obedecer, a que tu eres quien provee y el otro es quien saca el trabajo del hogar, escuela y educación de los hijos. En síntesis, aquí todos somos corresponsables y coparticipes como sociedad. Pero, aún creo posible un México que no condene a sus mujeres a la exclusión, al feminicidio y al maltrato. Y esa es y será tarea de todos y todas.
La pregunta que nos haremos después de mañana ¿Qué sigue después del 09 de marzo?, indudablemente el hecho de que las mujeres sino es que millones un día 09 de marzo de 2020 quede registrado en la historia de México como un clamor generalizado de rechazo a la violencia de género, maltrato, misoginia, machismo, hacia millones de mujeres que a diario lo sufren. Así mismo, cambiará la forma de ver y hacer políticas publicas en Pro del respeto a los derechos y garantías individuales de las mujeres.
Con las marchas feministas y con la ausencia de un día sin mujeres se habrá despertado si o si, camino a la conciencia social y se entienda lo que pesa y vale la mujer en su rol dentro de la familia, la economía y su esfuerzo cotidiano del día a día. Sin duda, marcara un rumbo coyuntural de tratar y ver los asuntos relacionado con la procuración de justicia ante los casos de acoso, maltrato, violencia, desapariciones, trabajo forzado, prostitución, trata de blancas y feminicidios. Sigue también, por encima de todo, que las mujeres puedan salir sin miedo a las calles, ir y venir al trabajo sin el remordimiento o pesar de ser perseguidas o acosadas en la calle o trabajo, sigue que las mujeres puedan clamar y recibir justicia pronta y expedita y castigar a quienes les han causado un daño irreversible física, mental o sexualmente, también sigue que, tengan mejores condiciones laborales y de vida, sigue que, se les respete y se dejen de ver como un objeto sexual, sigue que, sean escuchadas, valoradas, respetadas, amadas, sique que, las mujeres se den también el lugar que merecen, se quieran, se procuren y que nunca jamás sean sobajadas, maltratadas, y peor aún terminen muertas.
En síntesis, el domingo 08 de marzo las movilizaciones de mujeres en diferentes estados y el centro de México establece un parteaguas en la vida social y su rol de las mujeres en nuestro país. Hoy 09 de marzo despertamos me atrevería a pensar, con la mitad de nuestras mujeres en activo en las escuelas, tiendas, supermercados, prestadoras de diversos servicios, servidoras publicas y de la iniciativa privada haciendo eco a un día sin mujeres, pero, no nos olvidemos que ambos movimientos solo son la punta de lanza, la parte visible del iceberg y una cara de la moneda ya que otras miles y cientos de mujeres no podrán marchar o dejar de asistir al trabajo, ya que son el sustento básico para llevar alimento a sus hogares e hijos, las menos, son también, las más que reclaman igualdad de oportunidades, mejores condiciones de vida, mejores programas y políticas públicas que hagan prevalecer sus derechos básicos. Y que ambos movimientos nos hacen recordar las lamentables estadísticas de mujeres violentadas, física, psicológicamente y sexualmente. Unidas en una sola voz y a su vez, un silencio e inacción para buscar de manera solidaria concientizar a toda una sociedad de que ¡Ni una Mas! Violentada, Maniatada, ultrajada, violada, desaparecida, traficada, o muerta en nuestro país. La lucha por la igualdad y la equidad de genero es y debe ser una lucha incansable que apenas comienza, y que se tiene que hacer patente en la casa, las aulas, el trabajo, y en la sociedad en general.