Hay lugares que nunca dejan de sorprender, y este verano el Parque Zoológico Nicolás Bravo invita a vivir una experiencia renovada. Con la llegada de tres monos araña, nuevos espacios y un recorrido pensado para disfrutar en familia, el zoológico se consolida como uno de los destinos imperdibles de Tulancingo durante la temporada vacacional.
Los nuevos integrantes —dos hembras y un macho de entre dos y cinco años de edad— encontraron un nuevo hogar gracias a la colaboración con la Unidad de Rehabilitación de Fauna Silvestre Pachuca, fortaleciendo la labor de conservación y educación ambiental que distingue a este espacio.
Más que un zoológico, el Nicolás Bravo es un punto de encuentro con la biodiversidad. Sus más de 580 ejemplares de 72 especies permiten a niñas, niños y adultos admirar de cerca felinos, hipopótamos, reptiles, aves, llamas, muflones y muchas otras especies, siempre bajo condiciones que privilegian su bienestar y la seguridad de los visitantes.
El recorrido también estrena imagen. Como parte del proceso de renovación que vive el parque, se adecuan nuevas áreas para hacer la visita más cómoda e inmersiva, permitiendo apreciar con mayor cercanía especies como venados cola blanca, emúes y avestruces, además de otras que próximamente enriquecerán la experiencia.
Entre los favoritos del público sigue destacando Coco, el emblemático oso de 28 años, junto con la zona de felinos y el hábitat de los hipopótamos, espacios que año con año despiertan la curiosidad de quienes visitan el parque.
Con costos de acceso accesibles y actividades ideales para todas las edades, el Zoológico Nicolás Bravo espera recibir a miles de visitantes durante este verano, especialmente en el periodo vacacional y la temporada de feria.
