Paradigma

Falsas ofertas de trabajo llevan a dominicanos a las filas del ejército ruso, denuncian familiares

Lo que parecía una oportunidad para conseguir un empleo mejor pagado en el extranjero terminó, según familiares y organizaciones de derechos humanos, convirtiéndose en una pesadilla para varios ciudadanos de República Dominicana. Jóvenes y adultos que viajaron a Rusia con la promesa de trabajar como soldadores, mecánicos, conductores o en otras actividades civiles aseguran haber terminado en instalaciones militares.

El Gobierno dominicano reconoce al menos 20 posibles víctimas de este tipo de captación y mantiene abierta una investigación. Organizaciones locales de derechos humanos, sin embargo, sostienen que el número podría ser considerablemente mayor.

El fenómeno ha generado preocupación en distintas comunidades del país, especialmente en Bajos de Haina, donde familiares de los afectados reclaman la intervención de las autoridades para conseguir el regreso de sus seres queridos.

Viajar por un empleo y terminar en una base militar

Uno de los casos denunciados es el de Jesús Campusano, de 52 años. El hombre recibió una propuesta para trabajar como soldador en Rusia a cambio de un salario de varios miles de dólares.

De acuerdo con el relato de su hermana, Campusano llegó a Kazán a finales de julio, pero en lugar de incorporarse a un empleo civil fue trasladado a una instalación militar.

La familia asegura que al llegar al aeropuerto le entregaron un documento redactado en ruso y le pidieron que lo firmara. Posteriormente, le habrían retirado el pasaporte y proporcionado un uniforme. Durante un primer momento, sus familiares entendieron que estaba siendo preparado para desempeñarse como policía.

La situación cambió cuando le comunicaron que sería enviado al frente de combate contra Ucrania. Su hermana Cristina Campusano pidió públicamente ayuda a las autoridades dominicanas para conseguir su regreso.

Las ofertas incluían trabajos civiles

Los testimonios recopilados describen un patrón similar: los interesados eran contactados mediante propuestas laborales que ofrecían salarios atractivos en Rusia.

Entre los empleos mencionados aparecen actividades como soldadura, mecánica, electricidad, conducción y publicidad.

Carlos Sánchez Díaz, coordinador de derechos humanos en República Dominicana, afirma que algunas de las personas captadas proceden de sectores con dificultades económicas. Según su estimación, hasta un centenar de dominicanos podrían haber sido incorporados mediante engaños, aunque esa cifra no ha sido confirmada por las autoridades.

El activista también denunció que en algunos casos los supuestos empleos fueron presentados como intercambios culturales o actividades civiles en la ciudad rusa de Kazán. Una vez que los viajeros llegaban al país, según estos testimonios, eran trasladados a instalaciones militares.

Otro caso: una oferta para trabajar en publicidad

Entre los afectados señalados se encuentra Maico Enrique Campusano, de 33 años, quien habría viajado después de recibir una propuesta relacionada con trabajos de publicidad.

Su recorrido pasó por Panamá y posteriormente por Estambul antes de llegar a Kazán. Según su madre, Jaqueline del Carmen Feliz, el joven comenzó a recibir entrenamiento militar y permanecía ocupado durante largas jornadas.

La mujer asegura que mantiene comunicación limitada con su hijo y teme que termine siendo enviado a la zona de combate. Su principal petición es que las autoridades intervengan para conseguir su retorno.

El Gobierno dominicano ya había emitido una alerta

Las denuncias llevaron al Ministerio de Relaciones Exteriores de República Dominicana a emitir una advertencia pública el 25 de septiembre.

La Cancillería pidió a los ciudadanos verificar cuidadosamente cualquier oferta de empleo para viajar a Rusia, especialmente cuando el proceso se realice exclusivamente por internet o mediante intermediarios cuya identidad y acreditación no puedan comprobarse.

El Gobierno también advirtió que cualquier vinculación con actividades relacionadas con el conflicto armado entre Rusia y Ucrania puede representar riesgos graves para la integridad y seguridad de los ciudadanos.

Además, el Ministerio aseguró que proporcionará asistencia consular a los dominicanos que se encuentren en situación de vulnerabilidad y realizará las gestiones necesarias para facilitar su regreso al país.

El Gobierno investiga los casos

El presidente dominicano Luis Abinader declaró en septiembre que las autoridades habían identificado a 20 ciudadanos que presuntamente fueron engañados para incorporarse a las Fuerzas Armadas rusas.

El mandatario señaló que el Gobierno estaba investigando la situación. Al mismo tiempo, aclaró que existen dominicanos que viajaron voluntariamente para combatir y que el objetivo de las autoridades es evitar que otros ciudadanos sean engañados sobre las condiciones de las ofertas que aceptan.

La situación también llegó al ámbito diplomático. El ministro dominicano de Relaciones Exteriores, Víctor Bisonó, planteó la preocupación de su Gobierno a su homólogo ruso, Serguéi Lavrov, durante un encuentro celebrado en Nueva York.

Rusia niega tener conocimiento de solicitudes formales

La Embajada rusa en República Dominicana ha señalado que no había recibido solicitudes formales con información suficiente sobre los ciudadanos cuyos familiares denuncian su incorporación a actividades militares.

El embajador ruso, Alexey Seredin, afirmó que la representación diplomática está dispuesta a recibir la documentación de los familiares y trasladar los casos correspondientes a las autoridades de su país.

La posición rusa contrasta con los testimonios de familiares y organizaciones dominicanas, que sostienen que existe un problema de reclutamiento mediante ofertas laborales engañosas.

Un problema que alcanza a otros países latinoamericanos

Las denuncias en República Dominicana forman parte de un fenómeno más amplio relacionado con el reclutamiento de extranjeros durante la guerra entre Rusia y Ucrania.

Desde el inicio de la invasión rusa en 2022 se han documentado casos de ciudadanos de distintos países que viajaron a Rusia atraídos por ofertas laborales y posteriormente terminaron vinculados con las Fuerzas Armadas. También se han registrado investigaciones y denuncias similares en países latinoamericanos como Colombia y Cuba.

En el caso dominicano, las autoridades recomiendan comprobar directamente la identidad del empleador, revisar las condiciones contractuales y desconfiar de intermediarios que no puedan acreditar quiénes son o para qué empresa trabajan.

Mientras continúan las investigaciones, las familias de los afectados esperan que las gestiones diplomáticas permitan esclarecer cómo fueron reclutados sus parientes y, sobre todo, conseguir que quienes fueron enviados a Rusia bajo falsas promesas puedan regresar a casa.

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