Grecia prepara una nueva regulación para impedir que los menores de 15 años utilicen redes sociales, una medida que entraría en vigor el 1 de enero de 2027 y que busca reducir los riesgos asociados al uso temprano de plataformas digitales.
El Gobierno presentó los principales detalles de la iniciativa, que establece una edad mínima de acceso y obliga a las empresas tecnológicas a comprobar la edad de sus usuarios. La propuesta contempla servicios populares como Instagram, TikTok y Facebook.
El proyecto legislativo comenzó su trámite parlamentario y será examinado por las comisiones correspondientes el 13 de octubre. La votación en el pleno está prevista para el día 22 del mismo mes.
Verificación de edad sin revelar datos personales
La aplicación de la norma dependerá de mecanismos capaces de confirmar que los usuarios cumplen con la edad requerida. Entre las herramientas contempladas figuran Kids Wallet y Gov.gr Wallet, aplicaciones digitales desarrolladas en Grecia que pueden utilizarse para acreditar la edad.
Sin embargo, la legislación no obligará a las plataformas a emplear exclusivamente estos sistemas. Las empresas podrán recurrir a otras soluciones tecnológicas, siempre que sean fiables y respeten los requisitos establecidos por la normativa europea.
Uno de los objetivos centrales es evitar que los menores tengan que compartir información personal innecesaria para demostrar su edad. Para ello, se prevé el uso de credenciales digitales que permitan confirmar si una persona cumple el requisito sin transmitir todos sus datos de identidad.
Los sistemas deberán ofrecer garantías de precisión, seguridad y privacidad, además de dificultar los intentos de eludir los controles.
Plataformas bajo supervisión
La iniciativa trasladará a las compañías tecnológicas la responsabilidad de impedir el acceso de los menores de 15 años a los servicios incluidos en la regulación.
La supervisión se realizará dentro del marco europeo de servicios digitales, que contempla la cooperación entre las autoridades nacionales y la Comisión Europea. En Grecia, la Comisión Nacional de Telecomunicaciones y Correos tendrá un papel relevante en la coordinación de estas tareas, junto con los organismos responsables de la protección de datos y la supervisión correspondiente.
Las denuncias de posibles incumplimientos podrán dar lugar a investigaciones. Cuando una plataforma esté bajo la jurisdicción de otro Estado miembro, las autoridades griegas podrán remitir el caso a su homóloga competente. También se prevé la intervención de la Comisión Europea en los asuntos relacionados con las plataformas digitales de mayor tamaño, de acuerdo con sus atribuciones.
Las empresas que no respeten sus obligaciones podrían enfrentarse a procedimientos sancionadores conforme a las normas aplicables.
Salud mental, el argumento del Gobierno
Las autoridades griegas justifican la medida por los posibles efectos del uso excesivo de las redes sociales durante la infancia y la adolescencia.
Entre las preocupaciones señaladas figuran los problemas de sueño, la falta de concentración, la ansiedad, la exposición al ciberacoso y los patrones de consumo digital difíciles de controlar. El Gobierno considera que los sistemas de recomendación y las funciones diseñadas para prolongar el tiempo de conexión pueden aumentar estos riesgos.
El ministro de Sanidad, Adonis Georgiadis, defendió la necesidad de actuar de manera preventiva para proteger el desarrollo físico y psicológico de los menores. La iniciativa busca favorecer que los niños dispongan de más tiempo para estudiar, jugar y relacionarse fuera de las pantallas.
No obstante, la eficacia de la prohibición dependerá de la capacidad de las plataformas para aplicar los controles y de la supervisión que ejerzan las autoridades.
Grecia busca una respuesta europea
Atenas también pretende que su iniciativa contribuya a establecer criterios comunes para proteger a los menores en internet en toda la Unión Europea.
El debate coincide con los trabajos comunitarios sobre la denominada EU Kids Act, una propuesta destinada a reforzar la seguridad infantil en los servicios digitales. Grecia defiende una mayor coordinación entre los Estados miembros para evitar que las diferencias entre legislaciones nacionales dificulten la aplicación de las restricciones.
Con la fecha de entrada en vigor prevista para el 1 de enero de 2027, el proyecto busca combinar tres elementos: un límite de edad, mecanismos de verificación confiables y garantías para proteger los datos personales.
La aprobación parlamentaria y las disposiciones definitivas determinarán cómo se aplicarán estas obligaciones a las plataformas y qué mecanismos se utilizarán para garantizar su cumplimiento.
