Paradigma

Guillermo Villasana, pionero de la aviación

Juan Guillermo Villasana López en los talleres, 1917.

Muchos ciudadanos originarios o residentes del estado de Hidalgo han sido considerados ilustres. Uno de ellos, quizás el que mejor representa ese ideal, fue Juan Guillermo Villasana López, quien nació en Pachuca el 10 de febrero de 1891. Sus padres fueron Juan Villasana y Graciana López, posiblemente oriundos de alguno de los cientos de pueblos originarios del estado. Durante su infancia, Guillermo Villasana vivió en la capital, por esa razón decidió estudiar en Instituto Científico y Literario (ICL), institución antecedente de la UAEH.

En el ICL, durante sus años de adolescencia puso mucho énfasis en las matemáticas y la física, con especial interés por la aerodinámica, misma que lo llevó a aprender inglés para poder leer las revistas que podía encontrar sobre aviación. Al final de sus estudios en el ICL, pero cuando todavía era estudiante, diseñó algunos modelos de avión rudimentario que intentó hacer volar en los llanos que todavía poblaban la capital. Aproximadamente, en 1909, fundó la pequeña Sociedad Impulsora de Aviación, su afición por la aviación y sus extraordinario talento como técnico e ingeniero, lo hicieron coincidir en el aeródromo de Balbuena con Alberto Braniff Ricard, piloto y hombre de negocios, hijo del rico industrial estadounidense Thomas Braniff, cuando observaron las pruebas de unos pilotes franceses, seguramente, René Barrier, René Simón y Edmond Audemars, quienes durante la exhibición dañaron el patín de la cola, por lo que Villasana se ofreció a repararlo, consagrándose, de hecho, como el primer mecánico aeronáutico de México.

Fue a raíz de este suceso, que Guillermo Villasana comenzó a trabajar como mecánico de los aviones de Alberto Braniff, quien fue el primer mexicano en pilotar un avión dentro del territorio, y el segundo en América Latina, en tanto que, Guillermo Villasana se convirtió en el primer hidalguense en pilotar un avión, también, en 1910, con un avión marca Curtiss. Su inteligencia lo llevó a terminar sus estudios en ingeniería aeronáutica en la American Aviation School en New York, Estados Unidos, así como una especialidad en el Kelly Field en San Antonio Texas con el motor Liberty, era 1918.

Entre la múltiple cantidad de proyectos que encabezó destaca el de haber sido el jefe técnico que hizo posible el primer vuelo del Servicio Postal Mexicano, una hazaña que se le encomendó al piloto Horacio Ruíz Gaviño desde Pachuca a la Ciudad de México. Villasana también fue delegado en Washington D.C para la convención interamericana de Aviación Civil, jefe del taller técnico en la Escuela Militar de Aviación, director de los Talleres Nacionales de Construcción Aeronáutica (TNCA), Comandante de la Fuerza Área Mexicana, fundador del Departamento de Aeronáutica Civil de la Secretaria de Comunicaciones, así como contribuir a la historia de la aviación mundial con la construcción de la hélice Anáhuac, patente que donó sin costo alguno al gobierno de México, a pesar de que otros países quisieron comprarla. Juan Guillermo Villasana López falleció a la edad de 68 años, y sus restos, descansan hoy, en la Rotonda de los Hidalguenses Ilustres.

Lic. Carlos A. Carrillo Galicia

Licenciado en Historia de México y estudiante de la Maestría en Historia, ambas en la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo (UAEH). Es instructor de Historia, Filosofía y Literatura en el Centro de Educación Continua y a Distancia (CECyD),  y desde 2024 ocupa la presidencia de la Asociación de Historiadores Egresados de la UAEH.

Facebook: @histcarlosgalicia                Correo: hist.carlos.a.c.g@gmail.com

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