Miles de iraníes se congregaron este miércoles frente a la antigua embajada de Estados Unidos en Teherán para celebrar el revés electoral del Partido Republicano, encabezado por el presidente Donald Trump, en las elecciones legislativas de medio mandato, en una jornada que coincidió con la tradicional manifestación anual contra Washington.
Durante la concentración, los asistentes ondearon banderas iraníes y portaron pancartas contra Estados Unidos e Israel.
Mientras coreaban consignas como “¡Muerte a Estados Unidos!” y “¡Muerte a Israel!”.
Algunas expresiones también exigieron venganza por la muerte del líder supremo iraní, el ayatolá Alí Jamenei.
Ocurrida durante los ataques estadounidenses e israelíes que, de acuerdo con el reporte, desencadenaron el conflicto regional a finales de febrero.
La movilización se realizó un día después de la derrota electoral republicana en Estados Unidos.
Cuyos resultados fueron interpretados por distintos sectores como un reflejo del descontento ciudadano frente a la gestión de Trump.
Particularmente por el costo de vida, los aranceles y la guerra con Irán.
Entre los elementos exhibidos durante la protesta destacó una pantalla gigante con el mensaje “El pueblo de Irán fija el precio”.
Acompañada de imágenes de barriles de petróleo sobre un mapa mundial, en alusión al incremento de los precios energéticos.
Y a las tensiones en el estrecho de Ormuz, una de las principales rutas marítimas para el transporte internacional de petróleo.
Algunos participantes consideraron que el conflicto con Irán influyó en el comportamiento electoral de los estadounidenses.
Majid Heidari, productor de telas de 62 años, señaló que el aumento de los precios del petróleo tuvo repercusiones.
En las decisiones de los votantes y defendió el uso del estrecho de Ormuz como un instrumento de presión frente a Washington y sus aliados.
Sin embargo, otros asistentes expresaron escepticismo sobre la posibilidad de que los resultados electorales modifiquen la política estadounidense hacia Irán.
Mohamad, un funcionario de 42 años, sostuvo que, independientemente de si gobiernan demócratas o republicanos.
La relación de Washington con Teherán ha mantenido una postura similar durante décadas.
Por su parte, el principal negociador iraní en los diálogos con Estados Unidos, Mohamad Baqer Qalibaf.
Afirmó que el resultado de las elecciones representa un mensaje de rechazo a la guerra por parte de los ciudadanos estadounidenses.
En tanto, los esfuerzos diplomáticos impulsados por Qatar y Pakistán para alcanzar un acuerdo entre Teherán y Washington.
Permanecen estancados, mientras persiste la preocupación internacional ante la posibilidad de una nueva escalada militar.
La manifestación también conmemoró el asalto a la embajada estadounidense en Teherán, ocurrido en noviembre de 1979, cuando un grupo de estudiantes iraníes tomó las instalaciones y retuvo a diplomáticos y ciudadanos estadounidenses durante 444 días, meses después de la Revolución Islámica que derrocó al sah Mohammad Reza Pahlavi.
La concentración evidenció la continuidad de las tensiones entre ambos países y el impacto político, económico y social que el conflicto mantiene en la relación de Irán con Estados Unidos y otras naciones.
