(Staff Paradigma)
La Habana, 19 de abril.- La batalla de Playa Girón, la derrota que EU nunca perdonó, como un funcionario estadounidense recordó, en el 58 aniversario del desembarco de Bahía de Cochinos, al hablar sobre acabar con el comunismo cubano, recordó Granma.
Fue el asesor de Seguridad Nacional de la Casa Blanca, John Bolton, quien prometiera a los derrotados veteranos «cocineros» y «pinches de cocina» acabar con la «troika del mal».
En el hotel Biltmore, de Coral Gables, habló del endurecimiento de sanciones económicas contra La Habana; prometer la limitación de los viajes, que volverán a ser solo familiares y revelar que las remesas a la Isla se limitarán por persona a mil dólares por trimestre.
Recuerda Granma que los participantes, felices también, arropados por el jefe yanqui, se ajustaban de vez en vez sus «pampers», imprescindibles desde aquellos días de Playa Girón, para poder alzar los brazos y gritar sin peligro, con un tono un poco más firme que aquella vez, cuando con un hilo de voz clamaban: ¡Nos rendimos, yo vine de cocinero!
«Déjenme ser claro: la administración de Trump nunca, nunca los abandonará», recalcó un Bolton inspirado. «Necesitaremos su ayuda en los próximos días. Todos debemos rechazar las fuerzas del comunismo y el socialismo en este hemisferio, y en este país».
Aquella jornada del 17 de abril y los días que le precedieron, no las olvidarán en las arenas de Girón, «los milicianos, el pánico de la huida; cómo olvidar que de la noche a la mañana los «aguerridos» soldados de la Brigada 2506 se transformaron en «cocineros», «pinches de cocina» y «sacristanes», cómo olvidar que los cambiaron por compotas, no debe ser fácil llevar a cuestas la deshonra eterna del mercenario».
Dicen que el gobierno estadounidense les prometió concluir lo que comenzaron en bahía de Cochinos. Es muy posible, los que desconocen la historia están condenados a repetirla, porque cualquier aventura de EU y sus lacayos terminará de nuevo para ellos en otra costosa derrota, sostiene Granma.