El evento futbolístico más importante dentro del orbe está en marcha y por tercera vez en toda la historia de este torneo, México funge como anfitrión, si es que se le puede denominar de esa manera a solo 13 encuentros de los 104 que se están disputando.
Seamos realistas, cada 4 años la ilusión es la misma, gente que compramos una cantidad impresionante de mercancía relacionada con la Selección Nacional de México y el torneo, no importando si sabemos algo o nada de futbol, lo único cierto es que se todos estamos en el mismo “mood”.
Los mexicanos gastamos una gran cantidad de nuestros ingresos en indumentaria para estar a tono con el torneo, sin embargo, la piratería ha hecho de las suyas y camisetas chinas se han apoderado del mercado nacional, en donde los costos son mucho menores en relación a los que cuestan los productos piratas o de origen chino.
¿Usted sabe algo de las particularidades de las selecciones que están inmiscuidas en la justa veraniega? Porque en este caso estamos inundados de información inflamada de superlativos, donde muchos de los jugadores son como super hombres.
Ahora sí relacionamos el costo de todo lo que tenga que ver con el certamen, lo que en realidad es el espectáculo, podríamos decir que el organismo rector nos sale debiendo, ya que como todos sabemos existen una gran cantidad de restricciones con respecto básicamente a todo y estamos siendo victimas de un gran “NO” con respecto a los contenidos de los que participan o lo que envuelve al torneo.
El caso del combinado azteca es muy particular porque sabemos sobre aquello que nos ha pasado a lo largo de la vida, los cachirules, las destituciones de la FIFA para los directivos mexicanos, el no era penal, el dos a cero contra Estados Unidos, los malditos penales, en fin, miles de vicisitudes que son dignas de una novela que podría también llamarse “La Historia sin Fin”.
El fututo de los dirigidos por el “Vasco” es incierto, no tenemos claro hasta donde pueda llegar este equipo porque no tenemos claro a lo que juega y lo que desea obtener en el campo, tenemos un director técnico en funciones y otro que probablemente herede el banquillo como si se tratara de apartar lugares, los cuales no tienen ninguna garantía.
Al concluir esta justa solo quedarán los recuerdos, los goles, los errores y todo aquello que ha desatado una fiebre máxima por un torneo en el que la gente esperaba tener más contacto, pero que ha llenado de emoción, de alegrías a los “mexas” que han respondido con celebraciones infinitas, con alegrías que no tienen limite para demostrar que en México con poco podemos ser felices a pesar de todo.
