La Metropolitan Police investiga presuntas irregularidades en la financiación del partido ultraderechista. El caso se suma a otras pesquisas sobre donaciones y pone nuevamente bajo presión al líder de Reform UK.
Londres.— La presión sobre Nigel Farage, líder del partido británico Reform UK, aumentó después de que la Policía Metropolitana de Londres abriera una nueva investigación relacionada con presuntas irregularidades en la financiación de la formación política.
La pesquisa comenzó después de que una investigación periodística encubierta difundiera grabaciones en las que colaboradores cercanos de Farage aparecen hablando con supuestos donantes extranjeros sobre posibles mecanismos para entregar dinero al partido sin incumplir —o eludir— las restricciones establecidas por la legislación electoral británica.
La nueva investigación se suma a otros procedimientos que ya estaban abiertos sobre las finanzas de Reform UK y las donaciones recibidas por figuras vinculadas con el partido.
Una investigación encubierta pone el caso bajo los reflectores
El nuevo episodio comenzó a raíz de un trabajo periodístico realizado por Verbatim y difundido por Channel 4 News.
Periodistas que se hicieron pasar por representantes de un millonario estadounidense contactaron con integrantes de Reform UK para explorar la posibilidad de financiar al partido. De acuerdo con las grabaciones, algunos colaboradores de Farage discutieron alternativas para canalizar dinero procedente del extranjero.
La legislación electoral británica establece restricciones sobre quién puede realizar donaciones a partidos políticos. Entre otras condiciones, los donantes deben cumplir determinados requisitos de residencia o estar vinculados a empresas legalmente establecidas en el Reino Unido.
En las conversaciones grabadas también se planteó la posibilidad de financiar encuestas políticas encargadas por Reform UK.
Las encuestas políticas, otro elemento bajo investigación
Uno de los aspectos que ha generado mayor controversia es la supuesta utilización de dinero de los potenciales donantes para pagar estudios de opinión favorables a las posiciones de Reform UK.
Según la investigación periodística, los periodistas encubiertos llegaron a proporcionar cerca de 38.000 euros para financiar tres encuestas.
Las grabaciones muestran además conversaciones sobre una eventual segunda etapa de financiación que habría alcanzado varios cientos de miles de euros.
Farage aparece en una de las reuniones con los supuestos donantes. El dirigente ha rechazado las acusaciones y sostiene que las conversaciones de sus colaboradores fueron informales y no implicaron la comisión de ningún delito.
Farage niega las acusaciones
El líder de Reform UK ha rechazado cualquier irregularidad y ha tratado de desvincularse de las afirmaciones realizadas por sus antiguos colaboradores.
También han negado haber cometido delitos Dan Jukes, quien hasta hace poco era jefe de gabinete de Farage, y James Orr, director de políticas del partido.
Ambos abandonaron sus cargos después de que se conociera el contenido de la investigación periodística, mientras Reform UK anunció que realizaría sus propias pesquisas internas.
La apertura de una investigación policial no implica que se haya demostrado la comisión de un delito. Será la investigación la que determine si existieron infracciones de la legislación británica sobre financiación política.
Reform UK ya enfrentaba otras investigaciones
El nuevo caso llega cuando Farage ya se encontraba bajo escrutinio por otros asuntos relacionados con el financiamiento de su actividad política.
La Policía Metropolitana investigaba anteriormente determinadas donaciones recibidas por Reform UK antes de las elecciones generales de 2024. Entre ellas figuran aportaciones vinculadas con Fiona Cottrell.
También ha sido objeto de atención la relación de Farage con George Cottrell, antiguo colaborador del dirigente de Reform UK, conocido públicamente como “Posh George”.
Además, Farage enfrenta un proceso de escrutinio parlamentario relacionado con sus declaraciones sobre determinados intereses financieros. La investigación parlamentaria quedó temporalmente suspendida cuando renunció a su escaño, pero volvió a activarse después de que recuperara su puesto en la Cámara de los Comunes.
Farage recuperó su escaño en medio de la polémica
La crisis financiera y política se produce pocas semanas después de que Farage regresara al Parlamento británico.
El dirigente de Reform UK había renunciado a su escaño por Clacton-on-Sea y provocó una elección parcial que presentó como una oportunidad para obtener nuevamente el respaldo de los votantes.
Farage ganó la elección con alrededor del 63% de los votos y recuperó su asiento en la Cámara de los Comunes. Sin embargo, su regreso no eliminó las investigaciones relacionadas con sus finanzas.
Nuevo golpe para Reform UK
La investigación policial supone un nuevo desafío para Reform UK, un partido que había experimentado un fuerte crecimiento en la política británica y que durante meses apareció entre las formaciones con mayor respaldo en los sondeos.
El escándalo llega además después del congreso anual del partido celebrado en Birmingham.
El avance de las investigaciones sobre la financiación de Reform UK podría convertirse en un problema político para Farage, especialmente si las autoridades encuentran evidencias de que se utilizaron mecanismos destinados a ocultar el origen de las donaciones o a evadir las normas electorales.
Por ahora, la Policía Metropolitana continúa investigando y no existe una condena contra Farage ni contra Reform UK por estos hechos.
