Paradigma

La psicología también es una ciencia

César Peña *

Casi desde su creación, la psicología ha sido increpada y descalificada desde ópticas reduccionistas que la ponen como innecesaria y que trabaja con objetos de estudio poco tangibles como lo con los procesos mentales, las reflexiones y experiencias que hacen de la conducta un producto poco asequible y hasta dudoso, es decir, sugieren que la psicología no es una ciencia, argumentos que pese a las décadas, libros e incontables especialistas que ha producido, sigue sonando en la actualidad.
En favor del estudio de la psique se encuentran desde luego el uso del método científico que como en otras ciencias, obedece a procesos estrictos y comprobables que no son desde luego creaciones de un día para otro como se cree coloquialmente, sino producto de la investigación y el análisis.
Aunque no es una ciencia «exacta» como las matemáticas, la química o la física, sino que se considera una ciencia social y de la salud que integra enfoques biológicos, cognitivos y sociales para comprender procesos complejos como pensamientos, emociones y conducta, con métodos como la observación, experimentación y análisis estadístico cumple con los siguientes principios:
Posee un objeto de estudio definido, ya que se enfoca en la mente y la conducta, incluyendo procesos cognitivos, afectivos y conductuales lo mismo que de una metodología científica al aplicar el método científico mediante observación, experimentación, comprobación y análisis de datos para garantizar la validez de sus conclusiones.
Tiene un marco teórico y experimental. Desde el siglo XIX, con laboratorios como el de Wundt, ha buscado bases empíricas y biológicas, alejándose de la metafísica y acercándose a la experimentación.
Igualmente, es cuantificable y sirve para realizar predicciones creando definiciones operacionales para medir conceptos abstractos y busca la predictibilidad de la conducta.
Es también multidimensionalidad al considerar factores biológicos, psicológicos y sociales para un estudio integral del ser humano por lo que no se puede desacreditar de un plumazo desde la vaguedad y el empirismo.
Estos ataques vienen, extrañamente, no de círculos desinformados, sino algunas veces de gente con estudios universitarios, que poco empapados del quehacer psicológico, minimizan los alcances de sus estudios e investigaciones cuando deberían ser los primeros en defender una ciencia que como cualquier otra, merece todo el respeto y atención de la comunidad universitaria y ya ni que decir de la científica.
Es fin, que la ciencia tardó años en gestarse y quitarse de encima la carga del empirismo pero aún nos encontramos lejos de avanzar con pasos sólidos cuando a los niños se les confunde con cosas imaginarias de las reales y no hay pasos claros para sacar de la vida lo que es producto del fanatismo y la manipulación como como muchas creencias que siguen arraigadas en diversos pueblos.
Junto a ello, pululan igualmente creencias y mitos que las masas siguen abrazando con la misma intensidad que hace varios siglos atrás y que sin duda confunden y obstruyen el camino de la ciencia hacia la liberación de la mente y la colectividad.

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