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La UE pide moderación tras la captura de Maduro y reclama respeto al Derecho internacional

La alta representante de la UE, Kaja Kallas, pide «calma y moderación a todos los actores» mientras la Administración Trump sigue sin aclarar su plan para Venezuela tras el derrocamiento de Maduro. La declaración, publicada este domingo, cuenta con el respaldo de 26 de los 27 Estados miembros.
La alta representante exterior de la Unión Europea, Kaja Kallas, ha reclamado «moderación a todos los actores» y ha instado a respetar el Derecho internacional en una nueva declaración publicada el domingo por la noche, mientras Estados Unidos continúa sin aclarar sus planes de futuro para Venezuela tras la captura y extradición de Nicolás Maduro.
La declaración de Kallas fue apoyada por 26 de los 27 Estados miembros de la UE, con la excepción de Hungría. El Ejecutivo de Viktor Orbán es un estrecho aliado del presidente estadounidense, Donald Trump, quien durante el fin de semana calificó de «brillante» la operación militar que derrocó a Maduro y sugirió que Estados Unidos dirigirá Venezuela de forma interina. Sus palabras han sido matizadas posteriormente por el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio.
«La UE recuerda que, en cualquier circunstancia, deben respetarse los principios del Derecho internacional y la Carta de las Naciones Unidas», reza el comunicado comunitario. «La UE hace un llamamiento a la calma y a la moderación de todos los actores para evitar una escalada y garantizar una solución pacífica a la crisis».
«Respetar la voluntad del pueblo venezolano sigue siendo el único camino para que Venezuela restaure la democracia y resuelva la crisis actual», añade el texto. La declaración es lo más cerca que ha estado la Unión Europea de adoptar una posición conjunta tras una retahíla de declaraciones, a menudo contradictorias, de los líderes de la UE.
Mientras que el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, ha encabezado las críticas más sonoras de la UE a la operación militar junto a varios países latinoamericanos, al considerar la captura de Maduro «contraria al Derecho internacional», el canciller alemán, Friedrich Merz, se ha mostrado más cauto.
Merz declaró el sábado que la intervención estadounidense es «compleja y requiere una cuidadosa consideración», al tiempo que subrayó que los esfuerzos políticos deben estar puestos en una transición democrática. El presidente francés, Emmanuel Macron, no comentó los detalles de la operación bautizada como Delta Force, pero se hizo eco de la «alegría» del pueblo venezolano tras el derrocamiento de Maduro y su «dictadura».
La primera ministra italiana, Giorgia Meloni, alineada ideológicamente con Trump y las políticas atlantistas, respaldó la narrativa presentada por el Gobierno estadounidense, sugiriendo que la intervención fue legítima. «La acción militar externa no es el camino para acabar con regímenes totalitarios», dijo sin embargo en su comunicado del sábado, al tiempo que apuntó a una legítima «intervención defensiva contra ataques híbridos».
Estados Unidos capturó el sábado a Maduro y a su esposa, Cilia Flores, en su complejo fortificado de Caracas en una operación militar en la que se bombardearon otras zonas sensibles del país, como el mausoleo donde está enterrado el expresidente Hugo Chávez. La pareja se encuentra detenida en una prisión de Nueva York, acusada por Estados Unidos de narcoterrorismo y tráfico de drogas.
Estados Unidos sigue sin aclarar el futuro de Venezuela
Mientras la UE reitera que el futuro de Venezuela depende enteramente de la voluntad de su pueblo, la Administración estadounidense ofrece versiones contradictorias. En una rueda de prensa el sábado, Trump aseguró que EE.UU. dirigirá Venezuela de forma interina, sin dar una fecha límite o detalles sobre los aspectos prácticos del terreno; unas declaraciones que fueron matizadas este domingo por Marco Rubio, el secretario de Estado.
Trump también sugirió que María Corina Machado, la principal voz de la oposición venezolana y la más feroz crítica de Maduro, no estaría en condiciones de liderar un Gobierno de transición. Estas declaraciones han sido rechazadas públicamente por algunas voces republicanas prominentes, como el congresista Mario Díaz-Balart, representante de Florida, un estado con una considerable población latina conservadora.
Mientras tanto, la dirección del país sigue en gran medida en manos de Delcy Rodríguez, exvicepresidenta de Maduro convertida en líder ‘de facto’ en la nación caribeña. La Administración Trump ha insistido en que esta «hará lo que le pida» EE.UU., pese a que el sábado adoptó un tono desafiante al pedir la liberación de Maduro en un discurso público. El domingo, sin embargo, Rodríguez adoptó un tono más conciliador en una publicación en inglés en sus redes sociales.
«Vamos a hacer una evaluación sobre la base de lo que hacen, no de lo que dicen públicamente», declaró a ‘CBS News’ Marco Rubio este domingo. El homólogo de Kallas en Estados Unidos sostiene que su país tiene influencia sobre Venezuela a través de las sanciones y el petróleo, y que Trump no ha descartado ningún escenario si el país no rompe los lazos con los narcotraficantes.
Rubio también declaró que es difícil señalar un calendario para nuevas elecciones, argumentando que la oposición venezolana está en gran parte fuera del país y que los desafíos a más corto plazo tienen que abordarse primero.
Fuente:es.euronews.com







