La médica cirujana Helen Bassem Hwaihi, originaria de la Franja de Gaza, solicitó el apoyo del Gobierno de México para poder concluir el trámite de su visa de estudiante y continuar su formación académica en una universidad mexicana, luego de que las restricciones derivadas del conflicto armado le impiden salir del territorio palestino para realizar una entrevista consular presencial.
Con 26 años de edad, Helen ha trabajado durante casi tres años en los hospitales Nasser y Al Shifa.
Dos de los principales centros médicos de Gaza, donde ha brindado atención a personas heridas.
En medio del recrudecimiento del conflicto. El hospital Nasser, considerado el más importante del sur del enclave, sufrió bombardeos durante 2025.
Tras ser aceptada por una institución de educación superior en México, la joven enfrenta un obstáculo para iniciar sus estudios.
Ya que el procedimiento para obtener la visa requiere una entrevista presencial en un consulado mexicano.
Trámite que debe realizarse en Egipto, país al que actualmente no puede trasladarse debido al bloqueo y las restricciones de movilidad en Gaza.
Ante esta situación, integrantes del colectivo “De Gaza a México” solicitaron a las autoridades mexicanas.
Considerar una entrevista virtual como medida excepcional, sin eliminar el requisito, sino adaptándolo a las condiciones que enfrenta la médica.
La integrante del colectivo, Ishtar Mubarak, explicó que la petición busca flexibilizar el procedimiento consular.
Debido a las circunstancias extraordinarias que vive Helen, una medida que, señaló, ha sido implementada.
Por otros países como España, Irlanda, Países Bajos, Noruega, Bélgica y Turquía en casos similares.
Por su parte, Helen Bassem Hwaihi dirigió un mensaje a la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo.
Así como a organizaciones humanitarias y a la sociedad mexicana, para solicitar apoyo.
Que le permita concluir el proceso migratorio y acceder a la oportunidad académica.
En su llamado, expresó su deseo de continuar preparándose profesionalmente y afirmó que las personas que han sobrevivido.
Al conflicto también merecen la posibilidad de construir un futuro mediante la educación.
El caso ha generado el respaldo de organizaciones civiles que promueven alternativas para facilitar.
El acceso a estudios superiores de personas afectadas por conflictos armados, respetando los procedimientos legales y atendiendo las condiciones humanitarias excepcionales.
