Al participar en la Vigésima Conferencia de las Partes de la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (CITES), el Gobierno de México presentó los principales avances y resultados de la estrategia para proteger a la vaquita marina.
En el evento paralelo “Ciencia, cooperación y comunidad: el camino de esperanza para la vaquita marina” la delegación mexicana, encabezada por la subsecretaria de Biodiversidad y Restauración Ambiental de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), Marina Robles García, presentó de forma amplia los avances de México, así como los desafíos y alianzas que se necesitan construir para garantizar la recuperación de la población de vaquita marina.
Destaca el reforzamiento de las acciones de inspección y vigilancia, la puesta en marcha de un Sistema de Monitoreo Satelital para Embarcaciones Menores en la zona de San Felipe; la actualización e integración del padrón de pescadores y embarcaciones en una base de datos interinstitucional unificada; la reactivación del Comité Internacional para la Recuperación de la Vaquita Marina como órgano asesor científico para adaptar y mejorar estratégicamente las acciones necesarias; y la activación del Comité Internacional de Expertos en Tecnologías Pesqueras para probar artes y métodos de pesca alternativos.
También se presentó la aprobación unánime que en días recientes hizo la Cámara de Diputados a la iniciativa para reformar el código penal y aumentar las penas a quienes cometan delitos relacionados con la vida silvestre, en particular los que involucran a la totoaba.
Y los trabajos de monitoreo que el Gobierno de México realiza con apoyo de organizaciones como Sea Shepherd.
“Los resultados de los esfuerzos de monitoreo son alentadores. Ver que la vaquita todavía nada en el Mar de Cortés, que hay crías y que hay adultas preñadas, nos da esperanza. No debemos bajar la guardia, sino redoblar nuestros esfuerzos y ajustar y mejorar nuestras estrategias”, subrayó la subsecretaría Marina Robles.
Consideró que la cooperación internacional también debe fortalecerse para combatir el tráfico internacional, “por supuesto, esto no es exclusivo de México, los problemas de la delincuencia internacional se extienden por todo el mundo. Y es tan claro que hace unas semanas, en Sudáfrica, durante la Reunión Ministerial de Medio Ambiente del G20, se adoptó la Declaración Ministerial de Ciudad del Cabo sobre Delitos Ambientales. Esta declaración reconoce los delitos ambientales, como el tráfico ilegal de vida silvestre, la deforestación y el tráfico de residuos, como una grave amenaza. Compromete a los miembros del G20 a fortalecer la cooperación global, mejorar el intercambio de información y apoyar a las comunidades afectadas”.
“Esto se debe a que, como ocurre en muchas partes del mundo, el comercio ilegal de vida silvestre se ha convertido en una fuerza económica tan poderosa que incluso las sanciones se incluyen en sus presupuestos”, enfatizó la subsecretaria.
Por su parte, el presidente del Comité Internacional de Recuperación de la Vaquita (CIRVA) y coordinador en Materia de Mamíferos Marinos de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp), Lorenzo Rojas Bracho, presentó los resultados científicos del último monitoreo de vaquita marina.
En su intervención, la procuradora federal de Protección al Ambiente, Mariana Boy Tamborrell, presentó el trabajo que la dependencia a su cargo ha realizado en coordinación con la Secretaría de Marina (Semar) y la Comisión Nacional de Acuacultura y Pesca (Conapesca), con la ayuda de Sea Shepherd Conservation Society. Como resultado de este esfuerzo conjunto se rediseñó de forma estratégica la vigilancia en el Alto Golfo de California, se ha fortalecido la colaboración con la Fiscalía General de la República (FGR) para judicializar casos relevantes y se está trabajando para fortalecer el régimen de sanciones e incrementar las penas en delitos ambientales, entre ellos el tráfico ilegal de totoaba.
