Las autoridades de India desplegaron miles de policías y reforzaron los controles en el centro de Nueva Delhi ante una nueva jornada de movilizaciones contra el responsable de la Comisión Electoral, Gyanesh Kumar, señalado por la oposición por presuntas irregularidades en la actualización del padrón de votantes.
La capital permanece bajo fuertes medidas de seguridad, con barricadas metálicas en las principales vías y el cierre de seis estaciones del metro para limitar los desplazamientos antes de una marcha convocada por Rahul Gandhi, dirigente del opositor Partido del Congreso, con destino al Tribunal Supremo.
Las manifestaciones se intensificaron durante el fin de semana, cuando miles de personas fueron detenidas en distintos operativos policiales. Entre los arrestados se encontraban integrantes del movimiento juvenil Cockroach Janta Party (CJP), cuyos dirigentes exigen la renuncia del jefe electoral.
La respuesta de las fuerzas de seguridad también provocó críticas de legisladores y organizaciones defensoras de la libertad de prensa. El parlamentario John Brittas denunció haber sido arrastrado y agredido por agentes durante las protestas del domingo. Reporteros Sin Fronteras informó, además, de la detención de al menos 16 periodistas que cubrían las movilizaciones.
El padrón electoral, centro de la disputa
El origen del conflicto está en una revisión nacional de los registros electorales que, según informaciones periodísticas, derivó en la eliminación de más de 133 millones de nombres de las listas de votantes.
Los partidos opositores sostienen que el procedimiento pudo excluir a ciudadanos con derecho a participar en las elecciones y favorecer al Bharatiya Janata Party (BJP), la formación nacionalista hindú del primer ministro Narendra Modi. También advierten que las consecuencias podrían afectar especialmente a comunidades minoritarias, incluida la población musulmana.
Las autoridades electorales rechazan estas acusaciones y aseguran que la revisión busca depurar los registros, eliminar inscripciones duplicadas y retirar los nombres de personas fallecidas o que no reúnen los requisitos para votar.
La controversia ha puesto bajo presión a la Comisión Electoral, encargada de supervisar los comicios en el país más poblado del mundo. La oposición considera que la independencia del organismo está en entredicho y reclama la salida de Kumar.
Crecen las críticas a la actuación policial
Las detenciones masivas se han convertido en otro foco de tensión. Dirigentes opositores denuncian que los operativos buscan frenar las protestas y limitar el ejercicio de las libertades democráticas.
Las restricciones de circulación y los controles en distintos puntos de la capital han afectado también al transporte público. Aunque algunas medidas aplicadas durante el fin de semana fueron flexibilizadas, las autoridades mantuvieron una presencia policial reforzada ante la posibilidad de nuevas concentraciones.
El movimiento juvenil CJP, que cuenta con una amplia audiencia en redes sociales, aseguró que continuará movilizándose hasta conseguir la renuncia del responsable electoral.
Un desafío para el Gobierno de Modi
Las protestas reúnen a partidos opositores, estudiantes y activistas que cuestionan la transparencia de la revisión del padrón. La movilización representa uno de los principales desafíos políticos para el Gobierno de Modi en medio de las acusaciones de que el proceso electoral podría estar siendo utilizado con fines partidistas.
Por ahora, la Comisión Electoral mantiene su rechazo a las denuncias de manipulación, mientras los manifestantes insisten en que las autoridades deben explicar cómo se justificó la retirada de millones de registros.
La disputa amenaza con prolongarse y mantiene abierto el debate sobre la imparcialidad de las instituciones electorales, el derecho al voto y los límites de la actuación policial frente a las protestas públicas.
