La astronomía acaba de dar un paso histórico. Después de más de dos décadas de desarrollo, el Observatorio Vera C. Rubin, ubicado en Cerro Pachón, Chile, comenzó oficialmente las operaciones científicas del proyecto Legacy Survey of Space and Time (LSST), considerado el relevamiento astronómico más ambicioso jamás realizado.
Durante los próximos 10 años, este observatorio fotografiará el cielo austral una y otra vez, registrando cada cambio que ocurra en el Universo. Su objetivo no es obtener una única imagen espectacular, sino construir una verdadera «película del cielo», mostrando cómo evolucionan millones de objetos con el paso del tiempo.
Su instrumento principal es impresionante: la cámara digital más grande jamás construida para la ciencia, con 3.200 megapíxeles. Cada imagen contiene tantos detalles que harían falta cientos de televisores 4K para visualizarla en su resolución completa.
Cada noche, el observatorio generará alrededor de 20 terabytes de información, equivalente a millones de fotografías de alta resolución. Un sofisticado sistema de procesamiento analizará esos datos casi en tiempo real para detectar cualquier cambio en el cielo.
Gracias a este proyecto se espera descubrir millones de nuevos asteroides y cometas, miles de supernovas, objetos cercanos a la Tierra que aún permanecen ocultos e incluso fenómenos astronómicos completamente desconocidos.
Pero su misión va mucho más allá. Rubin ayudará a los científicos a estudiar algunos de los mayores misterios de la cosmología, como la materia oscura y la energía oscura, componentes invisibles que constituyen aproximadamente el 95 % del Universo y cuya naturaleza sigue siendo uno de los grandes enigmas de la ciencia.
El observatorio está instalado en Cerro Pachón, en el norte de Chile, una de las regiones con los cielos más oscuros y estables del planeta. No es casualidad que allí se concentre una parte importante de los telescopios más avanzados del mundo.
Con este proyecto, la humanidad contará por primera vez con un registro continuo y detallado de cómo cambia el Universo noche tras noche. Es muy probable que muchos de los descubrimientos astronómicos más importantes de la próxima década nazcan gracias a este extraordinario observatorio.
El Universo nunca está quieto. Ahora, por primera vez, tendremos la capacidad de observar su historia mientras ocurre.
