La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente realizó una visita de inspección a una empresa dedicada a la fundición, ubicada en el municipio de Acolman, Estado de México, tras recibir una denuncia popular por la emisión de gases, polvos, ruido y olores desagradables.
Durante la diligencia, efectuada el pasado 28 de abril, personal de la Profepa constató que el establecimiento operaba.
Sin contar con la licencia ambiental correspondiente, además de carecer de equipos para el control de emisiones contaminantes.
Y de estudios para evaluar el impacto ambiental derivado de sus actividades.
Derivado de las irregularidades detectadas y del incumplimiento de la legislación ambiental en materia de emisiones a la atmósfera.
La dependencia federal impuso como medida de seguridad la clausura total temporal.
Del establecimiento Roberto Carlos Muñoz Sánchez, ubicado en dicho municipio mexiquense.
Como parte de la medida, fueron colocados sellos de clausura en dos hornos de crisol con capacidad de 250 kilogramos cada uno.
Así como en un horno metalúrgico utilizados para la fundición de chatarra de aluminio. A
Además, el área fue asegurada con cinta de seguridad para impedir la continuidad de las operaciones hasta que la empresa cumpla con las disposiciones y medidas correctivas establecidas en la normatividad ambiental vigente.
La Profepa informó que dará seguimiento al procedimiento administrativo correspondiente y realizará visitas de verificación para garantizar el cumplimiento de las medidas impuestas y la protección del medio ambiente y la salud de la población.
