Opinión
Racismo tumbará a Trump y al imperio

César Peña
México, 15 de junio. En plena campaña reeleccionista, el gobierno de Donald Trump está sufriendo las secuelas de lo que se fue su joya de la corona en su anterior intento de alcanzar la Casa Blanca: el racismo, que focalizado en los migrantes, hoy tiene para él su peor expresión al haberse detonado el asunto más grave de discriminación contra la comunidad afroamericana.
Ya sabíamos desde antes del 20 de enero de 2017 que Trump, el cínico sujeto sobre el que volaban los zopilotes del acoso sexual, la corrupción y la inmoralidad empresarial, que era además de un talante supremacista que no podía esconder con ningún maquillaje. El odio por las minorías raciales estaba a flor de piel y no lo podía ocultar.
El caso del asesinato de George Floyd, el pasado 25 de mayo de 2020 a anos de policías blancos de Powderhorn, Mineápolis, Minesotta, pero que se supo casi un mes después, no sólo ha evidenciado nuevamente que el Estados Unidos de modernidad, civilidad y tantos adornos falsos de la democracia, sigue siendo eminentemente xenófobo, con expresiones de algunos de sus gobernantes y ciudadanos como si estuviéramos en el meca esclavista del siglo XVII.
Pero Floyd, cuyas protestas no se han acabado, ya ha contagiado a todo el mundo. No se trata de un fenómeno meramente local como lo fue la salvaje golpiza de Rodney King el 3 de marzo de 1991 que puso de cabeza a la ciudad de los Ángeles, sino que ahora ya ha tomado muchas ciudades dentro y fuera de los Estados Unidos. Como el habitante de la Casa Blanca no es el más inteligente, no ha moderado su discurso, es más, ni siquiera trató de enmendar este episodio tan vergonzoso. Lo único que se le ocurrió a su pequeño cerebro, fue ordenar a los gobernadores de los estados donde había protestas, utilizar la mano dura.
Este es sin duda el epitafio de Trump, quien corría raudo y veloz a releegirse. Hoy esto le costará todo el voto migrante, de color y de todas las minorías. Simplemente con el voto latino y afroamericano, las dos primeras grandes minorías raciales en contra, no podrá ganarlo por más bravuconería y tonteras que pueda destilar a través de las redes sociales.
El que diversos personajes, altamente representativos de la comunidad negra de EU estén hablando de justicia en las urnas, habla del tamaño de la rebelión que ya está en las canchas de casi todos los deportes y que tan pronto se levante la cuarentena, retumbarán con más fuerza y en forma de espiral para sepultar a quien ha sido caracterizado como un locuaz neonazi que tuvo la suerte de llegar a ser presidente.
Ya ni una arcaica biblia como la que mostró públicamente, logrará quitarle el daño que se hizo asimismo por su pequeña talla moral que no pudo ocultar en ningún momento pero que ahora truncará su camino político.