Rusia intensificó durante la última semana sus ataques contra instalaciones energéticas de Ucrania, con 13 ofensivas dirigidas contra infraestructura del Grupo Naftogaz, informó la empresa estatal ucraniana. De acuerdo con el reporte, sus instalaciones han sido atacadas cerca de 300 veces en lo que va del año.
Los ataques forman parte de una campaña que Moscú mantiene contra la infraestructura energética ucraniana.
Desde el inicio de la invasión a gran escala en febrero de 2022. Autoridades de Ucrania han advertido.
Que los ataques buscan afectar el suministro de electricidad, calefacción y agua de la población, particularmente ante la proximidad de los meses de invierno.
Naftogaz informó que drones y misiles rusos impactaron instalaciones ubicadas en distintas regiones del país.
Mientras que uno de sus activos fue alcanzado en varias ocasiones durante la semana.
Los ataques provocaron daños considerables en equipos y afectaron la capacidad de producción de la compañía. No se reportaron trabajadores heridos.
Por su parte, el Grupo DTEK, uno de los principales actores privados del sector energético ucraniano.
Informó que un ataque ruso provocó un incendio en una de sus minas de carbón, donde murió un trabajador de 52 años.
Aumentan los ataques con drones
La actividad militar también se ha intensificado mediante el empleo de drones y armas de largo alcance.
Los movimientos de tropas en la línea del frente, de aproximadamente mil 250 kilómetros, permanecen.
En gran medida limitados por el uso de drones y sistemas robóticos, lo que ha llevado a ambos bandos a ampliar sus operaciones aéreas.
Funcionarios de Rusia y Ucrania informaron sobre ataques cruzados durante la noche.
De acuerdo con los reportes oficiales, ofensivas ucranianas de largo alcance contra territorio ruso dejaron siete personas muertas, mientras que ataques rusos provocaron la muerte de cinco civiles en Ucrania.
La intensificación de los ataques con drones también ha generado repercusiones en Moscú.
Organizadores del Festival Internacional de Música Militar de la Torre Spasskaya anunciaron que el evento, programado para realizarse a partir del viernes en la Plaza Roja, fue pospuesto hasta 2027 por razones fuera de su control.
Esta situación se suma a las restricciones adoptadas durante las celebraciones del Día de la Victoria en mayo, cuando las autoridades rusas redujeron significativamente las actividades previstas en la Plaza Roja y señalaron como motivo la situación operativa del país.
Ucrania, que después de la invasión dependió ampliamente de la asistencia militar internacional, ha incrementado progresivamente su capacidad de producción de armamento. El domingo, las fuerzas ucranianas lanzaron una ofensiva de más de 800 drones de largo alcance contra territorio ruso.
Asimismo, Ucrania ha llevado a cabo ataques contra instalaciones ubicadas a cientos de kilómetros de su territorio, incluidos almacenes pertenecientes a Wildberries, uno de los principales minoristas en línea de Rusia.
Crece la preocupación por las víctimas civiles
El conflicto continúa generando un elevado número de víctimas civiles. De acuerdo con Naciones Unidas, cerca de 17 mil civiles han muerto en Ucrania desde el inicio de la invasión a gran escala.
Tan solo en julio se registraron 437 civiles ucranianos muertos, cifra que representó un incremento de 70 por ciento respecto al mismo mes de 2025, según datos difundidos por Naciones Unidas.
La situación también ha incrementado la presión sobre los sistemas de defensa aérea ucranianos. Kiev enfrenta una escasez de interceptores para los sistemas Patriot, de fabricación estadounidense, considerados fundamentales para hacer frente a determinados misiles balísticos utilizados por Rusia.
Ante este escenario, Ucrania trabaja en el desarrollo de nuevas capacidades militares y de defensa. El país avanza en la fabricación de un misil balístico propio y mantiene cooperación con naciones europeas para desarrollar y fortalecer sistemas de defensa capaces de enfrentar ataques de largo alcance.
La intensificación de las ofensivas aéreas refleja una nueva etapa del conflicto, en la que Rusia y Ucrania buscan ampliar sus capacidades de ataque y defensa mediante drones, misiles y tecnologías militares de largo alcance.
Fuente: AP
