Corea del Sur pidió a Ucrania una explicación oficial y una disculpa después de que el presidente Volodímir Zelenski revelara públicamente que dos soldados norcoreanos capturados durante la guerra habían sido trasladados a territorio surcoreano. Seúl sostiene que ambos gobiernos habían acordado mantener la operación en secreto, mientras que Kiev rechaza esa interpretación.
La relación entre Corea del Sur y Ucrania atraviesa una nueva tensión diplomática a raíz de la situación de dos militares norcoreanos capturados mientras combatían junto a las fuerzas rusas.
El Gobierno surcoreano convocó este lunes al encargado de negocios de Ucrania en Seúl, Andrii Vieshkin, para expresar su protesta por la divulgación pública del traslado de los prisioneros. El Ministerio de Exteriores surcoreano también reclamó una explicación formal y una disculpa por parte de Kiev.
El origen de la disputa
El episodio comenzó la semana pasada, cuando el presidente ucraniano Volodímir Zelenski habló ante la Asamblea General de Naciones Unidas y confirmó que Ucrania había enviado a Corea del Sur a dos soldados norcoreanos capturados durante los combates.
Los militares habían sido capturados en enero de 2025, en la región rusa de Kursk, después de haber sido desplegados para combatir junto a las tropas de Moscú. Se trata de dos de los soldados norcoreanos enviados por Pyongyang para apoyar el esfuerzo bélico ruso.
Zelenski explicó que los prisioneros habían sido trasladados recientemente a Corea del Sur. También destacó las circunstancias en las que fueron capturados y utilizó el caso para denunciar nuevamente la participación de Corea del Norte en la guerra.
La revelación provocó una reacción inmediata en Seúl.
Corea del Sur afirma que existía un acuerdo de confidencialidad
El Gobierno del presidente Lee Jae Myung sostiene que la transferencia debía mantenerse reservada.
Según la oficina presidencial surcoreana, Ucrania había planteado en distintas conversaciones la necesidad de mantener en secreto el traslado debido a la sensibilidad del caso. Seúl afirma que aceptó esa condición por motivos relacionados con la seguridad de los dos soldados, sus familiares que permanecen en Corea del Norte y las posibles repercusiones diplomáticas y de seguridad.
La presidencia surcoreana considera especialmente problemática la posterior negación de Kiev de que hubiera existido un acuerdo de confidencialidad.
Seong Ghi-hong, secretario presidencial para Relaciones Públicas, afirmó que la divulgación y la posterior disputa sobre el supuesto acuerdo habían afectado la confianza entre ambos gobiernos. Seúl también advirtió de que podría adoptar nuevas medidas si fuera necesario.
El propio Lee había señalado anteriormente que el traslado de los prisioneros constituía un asunto especialmente delicado por sus posibles consecuencias para la diplomacia, la seguridad y la situación en la península coreana.
Kiev rechaza la versión de Seúl
Ucrania, por su parte, no acepta que existiera un pacto de confidencialidad en los términos planteados por las autoridades surcoreanas.
Un asesor de Zelenski sostuvo que Kiev simplemente había informado sobre el traslado de los dos militares y defendió la transparencia de las autoridades ucranianas. La parte ucraniana tampoco ha presentado públicamente una disculpa por haber mencionado el envío de los prisioneros.
La Embajada de Ucrania en Seúl no había respondido públicamente a las solicitudes de comentarios recogidas en varios reportes sobre la disputa.
De este modo, uno de los puntos centrales del conflicto sigue siendo precisamente la existencia y el alcance del supuesto compromiso de confidencialidad: Seúl afirma que ambas partes habían acordado mantener el asunto reservado, mientras que Kiev cuestiona esa versión.
Dos soldados capturados en territorio ruso
Los dos norcoreanos fueron capturados por fuerzas ucranianas en la región rusa de Kursk a comienzos de 2025. Su presencia en el campo de batalla está vinculada al despliegue de efectivos norcoreanos para respaldar a Rusia en su guerra contra Ucrania.
Antes de su traslado, ambos expresaron su deseo de establecerse en Corea del Sur, según informaciones citadas por medios surcoreanos. Seúl había pedido previamente que no fueran devueltos a Corea del Norte y había señalado las posibles consecuencias que podían afrontar tanto los prisioneros como sus familiares.
El caso tiene además una dimensión jurídica y humanitaria particular. Corea del Sur mantiene una política de recepción de desertores norcoreanos y considera a los ciudadanos del Norte bajo un marco jurídico diferente al que aplican otros Estados.
Un conflicto que llega en un momento delicado
La disputa se produce mientras Corea del Sur intenta gestionar simultáneamente sus relaciones con Ucrania, Rusia y Corea del Norte.
Seúl ha respaldado a Ucrania frente a la invasión rusa, aunque mantiene restricciones respecto al suministro directo de armamento letal. Al mismo tiempo, el Gobierno surcoreano ha mostrado interés en impulsar esfuerzos diplomáticos relacionados con la península coreana.
La controversia por los dos prisioneros introduce así un nuevo elemento de tensión en la relación entre Seúl y Kiev.
Por ahora, Corea del Sur reclama que Ucrania explique públicamente las circunstancias de la divulgación y ofrezca una disculpa. Kiev, en cambio, mantiene una versión diferente sobre la existencia de un compromiso para mantener en secreto el traslado.
El desenlace dependerá de si ambos gobiernos consiguen resolver esa discrepancia sin que la disputa afecte a otros ámbitos de su relación bilateral.
