Paradigma

Telescopio Roman; ir más allá

César Peña *

Desde la irrupción del telescopio Hubble en el espacio en 1990 a través de la misión STS-31 dio a los astrónomos y a la humanidad un gran salto en la observación de las galaxias y la comprensión de los orígenes del universo, sin duda, pero quien aceleró este proceso fue el James Webb, lanzado el 25 de diciembre del 2021, al darnos una perspectiva más amplia de ideas que apenas comenzábamos a postular.
No acabamos aún de emocionarnos con todo lo que el Webb nos ha regalado cuando ya está en órbita el telescopio Roman, lanzado hace escasamente semana y media, con lo que tendremos lo más avanzado de la ciencia al servicio de exploración espacial, ya que se trata de un instrumento sumamente avanzado.
Veamos parte de su ficha técnica: cuenta con un espejo primario existente de 2,4 m (7,9 pies) con un amplio campo de visión, donado por la Oficina Nacional de Reconocimiento y que transportará 2 instrumentos científicos. El Instrumento de Campo Amplio, es una cámara visible y de infrarrojo cercano multibanda de 300,8 megapíxeles, que proporciona una nitidez de imágenes comparable a la lograda por el Telescopio Espacial Hubble en un campo de visión de 0,28 grados cuadrados, 100 veces mayor que las cámaras de imagen de Hubble.
El Instrumento Coronagraph es una cámara y espectrómetro de alto contraste y campo de visión pequeño que cubre longitudes de ondas visibles y cercanas al infrarrojo utilizando una novedosa tecnología de supresión de la luz estelar.
Particularmente, Roman, cuyo nombre viene de la ex jefa de astronomía de la NASA, Nancy Grace Roman, se dedicará a la búsqueda de planetas extrasolares utilizando microlentes gravitatorios, junto con la exploración de la cronología del universo y el crecimiento de la estructura cósmica, con el objetivo final de medir los efectos de la energía oscura, la consistencia de la relatividad general y la curvatura del espacio-tiempo.
Este telescopio fue recomendado en 2010 por el Comité de Encuesta Decenal del Consejo Nacional de Investigación de Estados Unidos como la máxima prioridad para la próxima década de astronomía.
Precisamente una de sus grandes ventajas será su enorme campo de visión en infrarrojo, capaz de realizar grandes mapas del universo mucho más rápidamente que telescopios espaciales anteriores.
En pocas palabras, el Roman funcionará como una especie de cámara panorámica del cosmos, complementando al Hubble y al James Webb para ayudarnos a entender cómo nació, evolucionó y se está expandiendo el universo lo que sin duda habrá de maravillarnos desde sus primeras imágenes.

Salir de la versión móvil