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Un alto cargo iraní estima las muertes de las protestas antigubernamentales en 2.000 personas

España ha convocado al embajador iraní por la represión de las protestas. Teherán ejecutó el lunes el mismo movimiento contra diplomáticos italianos, franceses, alemanes y británicos en el país persa por defender las manifestaciones antigubernamentales de los iraníes.
Una fuente anónima pero relevante del régimen de los ayatolás ha admitido ante Reuters al menos 2.000 muertos tras la represión de las protestas antigubernamentales. De ser cierta, la cifra superaría con creces las estimaciones realizadas por ONG occidentales, que calculaban unos 650 muertos como mínimo. Sin embargo, la oposición eleva el balance de la matanza en las ciudades persas en hasta 12.000 muertos, sin contar con los encarcelados, que se estiman en miles de personas.
El canciller alemán, Friedrich Merz, afirmó que el uso por parte de Irán de una «violencia desproporcionada y brutal» contra los manifestantes era «un signo de debilidad«. «Condenamos esta violencia en los términos más enérgicos posibles», declaró Merz durante una visita a India. «Esta violencia no es una expresión de fuerza, sino más bien un signo de debilidad».
Manifestantes participan en una manifestación frente a la Puerta de Brandemburgo en Berlín, 11 de enero de 2026 AP Photo
En Berlín, un portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores señaló que Alemania sigue presionando para que el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán «sea incluido en la lista del régimen de sanciones antiterroristas de la UE«. Según explicó, el Gobierno alemán está «trabajando en el seno de la UE para lograr un consenso» sobre la imposición de sanciones al CGRI, brazo ideológico del Ejército iraní.
Por su parte, la ministra británica de Asuntos Exteriores, Yvette Cooper, pidió el fin de la violenta represión por parte de las autoridades iraníes. «La matanza y brutal represión de manifestantes pacíficos en Irán es horrible«, afirmó Cooper en una publicación en X.
«He hablado con el ministro (iraní) de Asuntos Exteriores (Abbas) Aragchi y se lo he dicho directamente: el Gobierno iraní debe poner fin inmediatamente a la violencia, defender los derechos y libertades fundamentales y garantizar la seguridad de los ciudadanos británicos».
La Unión Europea indicó en un comunicado que está «estudiando» la imposición de sanciones adicionales a Irán por la represión de las protestas. «Estamos dispuestos a proponer nuevas sanciones más severas tras la violenta represión de los manifestantes«, declaró Anouar El Anouni, portavoz de la UE.
El colapso monetario del rial
Las protestas se originaron con el cierre del bazar de Teherán el 28 de diciembre, en protesta por la maltrecha situación económica tras la caída del rial a mínimos históricos. Pronto se extendieron fuera de la capital a otras regiones del país, con manifestantes que exigían un cambio de régimen, en uno de los desafíos más graves a la teocracia desde la Revolución Islámica de 1979.
Algunos manifestantes coreaban «¡Muerte al dictador!» y «¡Muerte a la República Islámica!», mientras otros quemaban fotografías del ayatolá Alí Jamenei. El acceso a internet y a las líneas telefónicas fue cortado casi de inmediato tras el inicio de las protestas. La empresa de redes Cloudflare y el grupo de defensa NetBlocks informaron del apagón, que ambos atribuyeron a la interferencia del Gobierno iraní.
Personas caminan mientras las tiendas permanecen cerradas durante las protestas en el centenario bazar principal de Teherán, 6 de enero de 2026. AP Photo
Recuperación de la narrativa
En un intento por recuperar la iniciativa, el Gobierno convocó el lunes concentraciones en todo el país en apoyo a la República Islámica. Miles de personas llenaron la plaza Enghelab (Revolución) de la capital, ondeando banderas nacionales mientras se recitaban oraciones por las víctimas de lo que el Gobierno ha calificado como «disturbios», según mostró la televisión estatal.
El líder supremo iraní, el ayatolá Alí Jamenei, elogió las manifestaciones progubernamentales y afirmó que la participación popular constituía una «advertencia» a Estados Unidos. «Esto fue una advertencia a los políticos estadounidenses para que pongan fin a sus engaños y no confíen en mercenarios traidores», dijo según la televisión estatal iraní, después de que el presidente estadounidense, Donald Trump, amenazara reiteradamente con intervenir militarmente si Teherán mataba a los manifestantes.
El líder supremo de Irán, el ayatolá Alí Jamenei, habla en una reunión en Teherán, el 3 de enero de 2026 AP Photo
«Estas concentraciones masivas, llenas de determinación, han frustrado el plan de los enemigos extranjeros que se suponía iban a llevar a cabo mercenarios nacionales», añadió. El presidente del Parlamento iraní describió la respuesta del Estado a la ola de protestas como una «guerra contra los terroristas», al dirigirse a un mitin en Teherán.
Irán está librando una «guerra en cuatro frentes», afirmó Mohammad Bagher Ghalibaf, al enumerar la guerra económica, la guerra psicológica, la «guerra militar» con Estados Unidos e Israel y «hoy una guerra contra los terroristas».
«La gran nación iraní nunca ha permitido que el enemigo logre sus objetivos», declaró, flanqueado por consignas de «Muerte a Israel, muerte a Estados Unidos» en persa, y prometió que el Ejército iraní daría al presidente estadounidense, Donald Trump, «una lección inolvidable» en caso de un nuevo ataque.
Fuente:es.euronews.com






