Paradigma

Un percusionista con ADN sinfónico

Ser parte de la historia de Hidalgo, a través de las artes, es continuar con un legado que ha logrado perdurar en el tiempo. La música es, sin duda, esa conexión generacional que permite construir un nuevo capítulo.

En esta curvatura del tiempo se encuentra Héctor Gustavo Domínguez Sánchez, músico integrante de la Banda Sinfónica del Estado de Hidalgo, en quien cae una herencia familiar marcada por el sonido dentro de una agrupación con 125 años de existencia y que es patrimonio vivo del estado.

El percusionista recuerda aquellos foros donde el retumbar de tambores y timbales, al ritmo de los instrumentos de viento-metal y viento-madera, se mezclaba con obras que van desde composiciones del virtuoso músico hidalguense Abundio Martínez hasta Shéhérazade, Opus 35, suite sinfónica del compositor ruso Nikolái Rimski-Kórsakov.

Gustavo Domínguez lleva en la sangre el gusto por la música y, en su herencia, el amor por la banda sinfónica, agrupación que en alguna época fue dirigida por su bisabuelo, el maestro Leonardo Domínguez (1934-1956), originario de Ixmiquilpan, reconocido por ser el primer hidalguense en dirigir esta cofradía musical.

Posteriormente, su abuelo Gonzalo Domínguez Mejía (1956-1979) también estaría al frente de la Banda Sinfónica del Estado de Hidalgo, donde destacados músicos y compositores participaron como directores invitados, entre ellos Julián Carrillo, Manuel M. Ponce y Silvestre Revueltas.

“Podríamos decir que fue un sueño estar aquí. Sí, ahora sí que es un sueño seguir este legado que, en su momento, tanto mi bisabuelo, mi abuelo, familiares y demás han forjado”, compartió el musico.

Para Héctor, los momentos más memorables de su recorrido con la banda permanecen en su memoria a través de grandes conciertos que han marcado parte de la historia de la agrupación, una experiencia que revive en cada percusión que ejecuta y en la conexión que percibe entre el público y la música.

Con 20 años de trayectoria, Domínguez Sánchez se siente honrado de conmemorar los 125 años de una agrupación musical a la que representa con orgullo y cariño, por el legado heredado al formar parte de una generación de músicos que han cimentado la estructura artística de lo que hoy es la Banda Sinfónica del Estado de Hidalgo.

Celebrar en la Sala Principal del Palacio de Bellas Artes es, sin duda, una experiencia que marcará la vida del percusionista: “Pues llegar a un recinto como es el Palacio de Bellas Artes… solamente grandes orquestas, grandes artistas y grandes bandas se presentan ahí. Para nosotros, para su servidor y mis compañeros, llegar al Palacio de Bellas Artes es un sueño; para algunos es una meta, y qué mejor que alcanzarla en estos 125 años”, expresó.

Asimismo, reconoció el trabajo que realiza el gobierno de Hidalgo y al mandatario esatal, Julio Menchaca Salazar, por apoyar las artes y la cultura, con el objetivo de preservar el patrimonio, la historia y las tradiciones que durante años han dado identidad a los hidalguenses.

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