Paradigma

Violencia xenófoba en Sudáfrica provoca el retorno de miles de migrantes africanos

Violencia xenófoba en Sudáfrica provoca el retorno de miles de migrantes africanos

La creciente ola de violencia xenófoba y las protestas contra la población migrante en Sudáfrica han obligado a decenas de miles de personas africanas a abandonar ese país en las últimas semanas, ante el temor por los ataques y la inseguridad derivados de las manifestaciones.

Diversos testimonios de personas retornadas relatan que el clima de violencia las llevó a abandonar sus hogares y empleos para regresar a sus países de origen.

Entre ellos, el ciudadano ugandés Rogers Kasasa afirmó que su salida representó un alivio tras vivir momentos de riesgo.

Las protestas han sido impulsadas por grupos que, sin presentar evidencias, responsabilizan a la población migrante.

De la crisis económica y social que enfrenta Sudáfrica, además de acusarla de limitar el acceso a servicios públicos.

Como salud y educación, señalamientos que han sido cuestionados por organismos defensores de derechos humanos.

Otra de las personas repatriadas, Harriet Namukwaya, originaria de Uganda, relató que el miedo.

Y la violencia marcaron su estancia en el país, situación que les impidió desarrollar sus actividades cotidianas con normalidad.

Ante este panorama, el gobierno de Ghana condenó el aumento de los actos de xenofobia,.

Mientras que Nigeria calificó los hechos como un «ataque sistemático» contra personas migrantes que residen legalmente en territorio sudafricano.

Las repatriaciones también han alcanzado a ciudadanos de Zimbabue, Mozambique, Uganda, Malaui y Kenia.

Cuyos gobiernos han coordinado acciones para facilitar el retorno de sus nacionales.

De acuerdo con los datos difundidos por las autoridades, las personas repatriadas por nacionalidad son:

Nigeria: 800.

Zimbabue: 60 mil.

Malaui: 15 mil.

Ghana: 650.

Mozambique: 740.

Uganda: 560.

Kenia: 200.

Entre los testimonios recopilados se encuentra el de Ahamadi Assani, ciudadano de Malaui.

Quien aseguró que presenció hechos de extrema violencia durante las protestas y expresó su decisión de no regresar a Sudáfrica.

Por su parte, el presidente de Sudáfrica, Cyril Ramaphosa, condenó los actos de violencia registrados en el país.

Y reiteró que todas las personas que habitan en territorio sudafricano deben ser protegidas.

Al tiempo que defendió el derecho del Estado a mantener el control de los flujos migratorios dentro del marco legal.

Las autoridades sudafricanas mantienen operativos de seguridad mientras continúa la preocupación internacional.

Por el incremento de los ataques xenófobos y el impacto humanitario que han generado.

En miles de personas migrantes provenientes de distintos países del continente africano.

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