Ciencia y Tecnología
Un total de 16 ejemplares regresaron a su hábitat tras su atención en la Unidad de Rehabilitación de Fauna de Pachuca
Como parte de las acciones permanentes para la protección, atención y conservación de la vida silvestre, la Unidad de Rehabilitación de Fauna Silvestre de Pachuca llevó a cabo la primera liberación de ejemplares rehabilitados durante 2026, en coordinación con la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (PROFEPA) y la Reserva de la Biósfera de la Barranca de Metztitlán.
En total, 16 animales concluyeron satisfactoriamente su proceso de rehabilitación en las instalaciones municipales, donde recibieron atención especializada por parte de personal capacitado. Durante su estancia, los ejemplares fueron sometidos a procesos de valoración médica, recuperación física, alimentación controlada y seguimiento constante para asegurar que contaran con las condiciones necesarias para regresar a su entorno natural.
Los ejemplares liberados corresponden a distintas especies que forman parte del ecosistema regional: 1 coyote, 10 lechuzas, 1 cacomixtle, 2 tlacuaches, 1 cernícalo y 1 ardillón de roca.

Una vez concluido su proceso de cuidado, los animales fueron trasladados para su liberación en la Reserva de la Biósfera de la Barranca de Metztitlán, Área Natural Protegida que ofrece las condiciones ambientales adecuadas para garantizar su adaptación y supervivencia en libertad.
Esta acción se realizó bajo supervisión de autoridades ambientales y siguiendo los protocolos establecidos para el manejo responsable de fauna silvestre, con el objetivo de asegurar que cada ejemplar pudiera reintegrarse de manera segura a su hábitat.
La Unidad de Rehabilitación de Fauna Silvestre brinda atención a ejemplares que han sido rescatados, entregados voluntariamente o puestos bajo resguardo por autoridades ambientales. En este espacio reciben cuidados especializados orientados a su recuperación y eventual retorno al medio natural.

La coordinación con instancias federales y con áreas naturales protegidas fortalece los esfuerzos de conservación, al asegurar que los animales atendidos puedan regresar a zonas adecuadas para su desarrollo y permanencia dentro del ecosistema.






