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Miles marchan en La Paz para exigir la renuncia del presidente Rodrigo Paz
Miles de simpatizantes del expresidente de Bolivia, Evo Morales, ingresaron este lunes al centro de La Paz para exigir la renuncia del presidente Rodrigo Paz, en medio de una creciente crisis política y social que suma ya 16 días de bloqueos en los accesos a la capital.
El gobierno boliviano denunció la presencia de grupos armados entre los manifestantes y confirmó una cuarta víctima mortal desde el inicio de las protestas.
El portavoz presidencial, José Luis Gálvez, informó el fallecimiento del dirigente campesino Alberto Cruz Chinche.
Identificado como mallku —líder comunitario aimara— de los llamados Ponchos Rojos. De acuerdo con la versión oficial.
El hombre cayó en una zanja excavada por los propios bloqueadores.
“Queremos ser enfáticos en que su deceso no fue por uso de arma letal o asfixia por gases.
Ni siquiera tuvo contacto con ningún miembro de las fuerzas del orden”, declaró Gálvez.
Con esta muerte, suman cuatro víctimas relacionadas con las movilizaciones.
Entre ellas se encuentran Anna Enss, ciudadana beliceña de 56 años que falleció al no poder ser trasladada a un hospital debido a los bloqueos.
Nelly Villanueva, quien murió en circunstancias similares; y una joven de 20 años fallecida el pasado 14 de mayo en El Alto.
El gobierno también alertó sobre la supuesta presencia de personas armadas dentro de las protestas.
José Luis Gálvez presentó un video difundido en redes sociales en el que presuntos integrantes de los Ponchos Rojos.
Aparecen portando armas y lanzando consignas relacionadas con una posible “guerra civil”.
Asimismo, señaló a Bernabé Gutiérrez Paucara como supuesto líder del comité de conflicto.
De dicha organización y lo acusó de convocar a los manifestantes a movilizarse “con todas las armas posibles”.
Por su parte, el viceministro de Régimen Interior y Policía, Hernán Paredes, advirtió que cualquier persona que porte armas o explosivo.
Será detenida por las fuerzas de seguridad. También informó sobre la detención de un excandidato político que transportaba dinamita y mechas en su mochila.
Las movilizaciones, integradas por cocaleros, campesinos, miembros de los Ponchos Rojos y organizaciones obreras convocadas por la Central Obrera Boliviana (COB), avanzaron desde distintos puntos de El Alto hacia el centro paceño tras varios días de caminata desde el altiplano.
En respuesta, las autoridades reforzaron la seguridad en la plaza Murillo, sede del Palacio de Gobierno y del Parlamento, mediante un operativo integrado por policías, militares, barricadas y vehículos antidisturbios.
Rodrigo Paz asumió la presidencia en noviembre pasado, poniendo fin a dos décadas de gobiernos del Movimiento al Socialismo (MAS). Su administración enfrenta una severa crisis económica marcada por el aumento del costo de vida tras la eliminación de subsidios a los combustibles y los efectos de los bloqueos carreteros, que han generado desabasto de alimentos, escasez de combustible y afectaciones hospitalarias en la capital.
El gobierno boliviano aseguró que continuará privilegiando el diálogo con distintos sectores sociales, aunque descartó negociaciones con los seguidores de Evo Morales. Mientras tanto, organismos empresariales estiman pérdidas superiores a los 50 millones de dólares diarios debido a los bloqueos, además de miles de vehículos varados en distintas carreteras del país.
La crisis también generó reacciones internacionales. El gobierno de Rodrigo Paz recibió respaldo de Estados Unidos y de varios países latinoamericanos, al tiempo que rechazó las declaraciones del presidente de Colombia, Gustavo Petro, quien calificó la situación en Bolivia como una “insurrección popular”.
Fuente: EFE, Europa Press y AP




