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Portugal: protestas por vivienda dejan cerca de 100 heridos y 13 detenidos
La crisis de vivienda en Portugal volvió a provocar enfrentamientos entre manifestantes y fuerzas de seguridad. Durante la madrugada de este domingo, la Policía realizó operativos simultáneos en Lisboa y Oporto para desalojar dos campamentos instalados por activistas que exigen soluciones al encarecimiento de los alquileres y mayores garantías para acceder a una vivienda.
Las intervenciones dejaron cerca de 100 personas heridas y 13 detenidos, de acuerdo con el balance difundido por las autoridades y las organizaciones participantes. Entre los lesionados se encuentran al menos 13 agentes policiales, ocho de los cuales tuvieron que ser trasladados a hospitales.
Los operativos comenzaron alrededor de las 4:30 horas, después de que los manifestantes se negaran a retirar las tiendas de campaña instaladas en la plaza del Rossio, en Lisboa, y en la plaza Dom João I, en Oporto.
La tensión aumentó cuando los participantes formaron cadenas humanas para impedir el desmantelamiento de los campamentos. Los agentes avanzaron con escudos, porras y perros policiales para dispersar a los concentrados.
Desalojos en Lisboa y Oporto terminan en enfrentamientos
En la capital portuguesa, los policías intervinieron en la plaza del Rossio, donde los activistas mantenían una acampada como parte de las movilizaciones por el derecho a la vivienda.
Después de retirar las tiendas, los manifestantes fueron desplazados hacia la plaza da Figueira. En ese punto se levantó una barricada que derivó en una nueva intervención de las fuerzas de seguridad.
En Oporto, la operación se desarrolló en la plaza Dom João I. Tras el desalojo, algunos participantes intentaron trasladar la protesta hacia la avenida dos Aliados, donde también se produjeron enfrentamientos.
La Policía de Seguridad Pública (PSP) informó de 13 arrestos: seis en Lisboa y siete en Oporto. Los detenidos fueron acusados de desobediencia y posteriormente quedaron en libertad.
Las autoridades también reportaron 13 policías lesionados, todos durante el operativo de Oporto. Ocho agentes necesitaron atención hospitalaria.
Por su parte, las organizaciones de manifestantes denunciaron un número considerable de heridos entre los participantes y cuestionaron la intensidad de las intervenciones policiales.
Polémica por un policía que mostró su arma en Oporto
Uno de los episodios que generó mayor controversia ocurrió en Oporto, donde un agente de paisano fue grabado mientras sostenía un arma de fuego durante los enfrentamientos.
La Policía justificó su actuación al señalar que el agente utilizó el arma como un recurso de disuasión y en un contexto de presunta defensa ante una agresión.
Según la versión policial, varios agentes que realizaban labores de vigilancia sin uniforme fueron identificados por los manifestantes y posteriormente agredidos.
El incidente aumentó las críticas sobre el comportamiento de las fuerzas de seguridad y el uso de la fuerza durante las protestas.
En paralelo, representantes de distintas formaciones políticas, entre ellas el Partido Socialista, Livre y el Bloco de Esquerda, acudieron a las concentraciones de Lisboa para intentar mediar entre los manifestantes y los responsables policiales.
Diputados y organizaciones denuncian posible abuso de autoridad
La actuación de la Policía también provocó reacciones en el ámbito político y judicial.
El abogado de los manifestantes, Ricardo Sá Fernandes, anunció que promoverá acciones legales contra el ministro de Administración Interna, Luís Neves, y el director nacional de la Policía de Seguridad Pública, Pedro Coelho de Moura.
El representante legal considera que existen elementos para investigar un posible abuso de poder durante los desalojos.
Por su parte, el presidente de Portugal, António José Seguro, solicitó explicaciones detalladas sobre las intervenciones, así como información acerca de las personas detenidas y los heridos.
La petición busca esclarecer las circunstancias en las que se desarrollaron los operativos y determinar si la respuesta policial fue proporcional a la situación.
La crisis de vivienda impulsa las protestas en Portugal
Los enfrentamientos se producen en medio de un creciente malestar social por el precio de los alquileres, las dificultades para acceder a una vivienda y el aumento generalizado del coste de la vida.
Durante el sábado, miles de personas participaron en manifestaciones en Lisboa, Oporto y otras ciudades portuguesas para reclamar medidas que permitan mejorar las condiciones de acceso a una vivienda digna.
Las movilizaciones también expresaron rechazo a una propuesta legislativa del Gobierno de centro-derecha que contempla cambios en las normas de arrendamiento.
Los colectivos sociales consideran que las modificaciones podrían facilitar los desahucios y eliminar límites aplicables a los nuevos contratos de alquiler, lo que, a su juicio, agravaría la situación de los inquilinos.
Las acampadas surgieron como una forma de mantener la presión sobre las autoridades después de las marchas multitudinarias. Sin embargo, los desalojos policiales han elevado la tensión entre el Gobierno y los movimientos ciudadanos.
La crisis habitacional se ha convertido en uno de los principales focos de descontento en Portugal, donde los manifestantes reclaman respuestas concretas ante el encarecimiento de la vivienda y la pérdida de poder adquisitivo.
Las nuevas cargas policiales abren otro frente de discusión para el Ejecutivo portugués, que deberá responder tanto a las demandas sociales como a las críticas por la actuación de las fuerzas de seguridad.




