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Accidente de tren en Urda: identifican a 66 de las 69 víctimas
Las autoridades españolas han logrado identificar a 66 de las 69 personas que murieron en el accidente ferroviario ocurrido en Urda, en la provincia de Toledo. Mientras avanzan los trabajos forenses, la Guardia Civil mantiene un operativo en el lugar del siniestro para localizar posibles restos biológicos y completar las labores de búsqueda.
De acuerdo con la información del Centro Integrado de Datos (CID), entre las víctimas reconocidas hay 54 ciudadanos españoles y 12 extranjeros. Las tres personas que todavía no han sido identificadas también serían de nacionalidad extranjera.
Las familias de estas últimas ya fueron localizadas y se espera su llegada a España para participar directamente en los procedimientos necesarios para confirmar sus identidades.
Huellas dactilares y pruebas de ADN para reconocer a las víctimas
Los trabajos de identificación se desarrollan de manera ininterrumpida desde el miércoles en los Institutos de Medicina Legal y Ciencias Forenses de Toledo y Ciudad Real.
De las 66 identificaciones confirmadas, 53 se consiguieron mediante análisis de huellas dactilares realizados por especialistas de la Guardia Civil. Las otras 13 fueron posibles gracias a pruebas genéticas procesadas por el Instituto Nacional de Toxicología, en coordinación con los equipos de criminalística.
Hasta el momento, las autoridades han comunicado 60 identificaciones a los familiares de las personas fallecidas. Además, 47 cuerpos ya fueron entregados a sus allegados para que puedan realizar los procedimientos correspondientes.
El dispositivo forense cuenta con la participación de más de 60 profesionales, entre médicos especializados, técnicos de autopsias y expertos en análisis genético. También se ha habilitado acompañamiento psicológico para apoyar a las familias durante el proceso.
La Guardia Civil amplía la búsqueda en la zona del accidente
Paralelamente a las labores de identificación, los agentes continúan inspeccionando el área donde se produjo la colisión ferroviaria.
El operativo incluye efectivos de Policía Judicial, especialistas en criminalística, unidades caninas y drones. El objetivo es revisar minuciosamente el terreno y los restos de los trenes para encontrar posibles evidencias que permitan completar la búsqueda.
La retirada de los vagones siniestrados es una de las tareas prioritarias, ya que permitirá acceder a sectores que hasta ahora permanecían cubiertos o eran difíciles de inspeccionar.
La jueza responsable de la investigación también ha solicitado acelerar los trabajos y reforzar los recursos humanos y materiales destinados a estas operaciones, incluidas las labores nocturnas.
El perímetro del accidente permanece bajo vigilancia y con acceso restringido por disposición judicial, con el propósito de preservar las pruebas y facilitar las diligencias.
El Gobierno prepara ayudas para las familias afectadas
En el ámbito político, el Ejecutivo español trabaja en un paquete de medidas económicas para atender a las personas afectadas por la tragedia.
El Consejo de Ministros prevé aprobar el martes 3 de noviembre un real decreto con ayudas para las víctimas y sus familiares. La iniciativa busca establecer mecanismos de apoyo ante las consecuencias personales y económicas del accidente.
Por otra parte, el ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, tiene previsto presentar un informe sobre el siniestro y comparecer ante la Diputación Permanente del Congreso para ofrecer explicaciones sobre lo ocurrido.
La tragedia ferroviaria de Urda mantiene abiertas varias líneas de actuación: la identificación de las víctimas, la localización de posibles restos, la atención a los heridos y el esclarecimiento de las circunstancias que provocaron el accidente.
Las autoridades aseguran que la investigación continuará hasta determinar las causas del siniestro y completar los procedimientos pendientes.




