Opinión
#Acento la columna de José Sandoval «Impunidad, un lastre para el cambio que no llega ¿ni llegará?»

¿Por qué un “amigo” secuestra a un joven y lo asesina al mismo tiempo de cobrar el rescate?, ¿por qué todos los días en todas las calles y carreteras del país, grupos de asaltantes suben al transporte público y despojan a los pasajeros de sus pertenencias?, ¿Por qué un grupo de maestros puede bloquear por semanas enteras una importante vía de comunicación, sin pensar en las consecuencias y afectaciones que genera?, ¿por qué un gobernador presenta obras terminadas, cuando ni siquiera fue colocada la primera piedra?, ¿por qué un funcionario puede robar millonadas del dinero público?, ¿por qué un sacerdote puede violar niños, una y otra vez?, ¿por qué tantos jóvenes ingresan al crimen organizado?, ¿Por qué después de 20 años de gobiernos de izquierda, las redes de prostitución y trata de personas siguen igual en la Ciudad de México?, ¿por qué Tepito puede vender productos ilegales toda la vida?, ¿por qué hay tianguis que venden productos robados a la luz del día?, ¿por qué un jefe de gobierno que tuvo problemas con una línea del metro ahora es Secretario de Relaciones Exteriores?, ¿por que crecen los secuestros, el robo de autos, el robo a transeuntes, a casa habitación? porque el delincuente sabe que no le va a pasar nada.
Por la IMPUNIDAD, porque en este país, puedes hacer todo eso y más y sabes que no pasará nada, porque aunque pises la cárcel si eres culpable, siempre tendrás los derechos humanos de tu lado para poder salir por la otra puerta, una, dos, tres veces, 40 veces. Por eso es que todos los días las calles de México están llenas de delitos y por eso crecen, porque nadie denuncia, y no denuncian porque no sirve de nada, nadie investiga, nadie paga por sus culpas. Porque puedes ser un líder sindical eterno y enriquecerte a la vista de todos y lo único que recibes son aplausos de tus cómplices, porque un periodista puede denunciar por años a un líder religioso de violaciones y un sinfín de delitos y a cambio de ello, ese líder rodeado de políticos recibe un homenaje en el Palacio de las Bellas Artes, como si fuera héroe nacional, porque todo mundo sabe dónde venden droga o huachicol y no pasa nada. Porque según el gobierno se descubrió que había miles de niños fantasmas en el sistema de Estancias Infantiles de la ex Sedesol, pero no hay un solo culpable, porque Odebretch pagó millonadas de dinero para la campaña de Peña Nieto y nadie sabe nada, porque paga millonarios sobornos para adjudicarse las mejores obras de Pemex y tampoco hay responsables, porque por millones se saqueó a Pemex en pipas y buques tanques todos estos años y tampoco hay un solo culpable.
Porque en campaña Andrés Manuel López Obrador dijo hasta el cansancio que las escaleras se barrían de arriba para abajo, y arriba todos siguen viendo que la escoba no aparece. Por eso es que no va a cambiar este país ni un ápice, por la IMPUNIDAD, porque nadie paga nada, ni hay delitos que perseguir.
Porque en el momento en que los de abajo vean que la lucha contra la corrupción y la delincuencia va en serio, sabrán que pronto les tocará a ellos también y entonces es posible que dejen de robar, pero mientras vean que arriba todos siguen felices e impunes, van a seguir diciendo ¿y yo por qué no?. Porque el gran problema de este país, se llama impunidad, y han pasado 6 meses y muchos tristes empiezan a ver como se diluyen los gritos de justicia. Porque todo cambio para que todo siguiera igual, por eso es que hay más delitos hoy que ayer y menos de los que habrá mañana.
Decía Lee Kuan Yew, líder del cambio radical que vivió Singapur, «si quieres derrotar a la corrupción, debes estar listo para enviar a la cárcel a tus amigos y familiares».
Foto: Ruiz Healy Times