Medio Ambiente
Camboya crea área de conservación para proteger al cocodrilo siamés de la extinción
En las montañas Cardamomo, en el suroeste de Camboya, se encuentra uno de los últimos refugios del cocodrilo siamés (Crocodylus siamensis), una especie de agua dulce que durante la década de 1990 llegó a considerarse prácticamente extinta en estado silvestre debido a la caza, la pérdida de humedales y la expansión de la cría de cocodrilos.
Ante la reducción de sus poblaciones, el Gobierno de Camboya estableció la primera Área de Conservación Genética de Cocodrilos del país.
Un espacio de 315 hectáreas ubicado cerca de la comunidad de O’Soam, cuyo objetivo es proteger el hábitat de reproducción.
Y preservar la diversidad genética de una de las poblaciones silvestres más importantes que aún existen.
La iniciativa cuenta con el respaldo de organizaciones como Conservation International y Fauna & Flora.
Que trabajan en la protección de los ecosistemas y en la recuperación de esta especie.
El cocodrilo siamés habitó históricamente ríos, pantanos y lagos de distintos países del sudeste asiático.
Entre ellos Camboya, Laos, Tailandia y Vietnam. Sin embargo, sus poblaciones disminuyeron drásticamente durante el siglo XX.
Debido principalmente a la captura para el comercio de pieles y el abastecimiento de granjas de cocodrilos.
Actualmente, se estima que alrededor de mil ejemplares sobreviven en estado silvestre en el sudeste asiático, de los cuales aproximadamente 400 se encontrarían en Camboya.
La zona de O’Soam representa un sitio particularmente relevante para la conservación, ya que alberga una de las mayores poblaciones silvestres restantes.
La nueva figura de protección permitirá reforzar la vigilancia frente a la deforestación.
Además la ocupación ilegal de tierras, la caza furtiva y otras actividades que amenazan el hábitat de la especie.
“Proteger este hábitat es de vital importancia”, señaló Sovannarith Thol, biólogo de Conservation International-Cambodia.
Quien advirtió que los alrededores de la zona enfrentan una creciente presión por la deforestación y la expansión de las actividades humanas.
Además de la pérdida de territorio, uno de los principales riesgos para el cocodrilo siamés es el aislamiento de sus poblaciones.
Al existir grupos pequeños y separados, aumenta la posibilidad de endogamia y disminuye la diversidad genética.
Lo que puede afectar la reproducción y la capacidad de los animales para enfrentar enfermedades y cambios ambientales.
La conservación también contempla patrullajes, monitoreo de ríos y vigilancia de los sitios de reproducción.
Durante 2024 se identificaron cinco nidos silvestres con 106 huevos en las montañas Cardamomo, de los cuales nacieron 60 crías.
A estas acciones se suma un programa de reproducción en cautiverio desarrollado por Fauna & Flora desde 2011, cuyo propósito es incrementar la población de ejemplares genéticamente aptos para ser reintroducidos en su hábitat natural. La organización ha liberado 246 cocodrilos siameses, incluidos 100 desde 2024.
La preservación de la diversidad genética es uno de los objetivos centrales del nuevo refugio, debido a que en algunas granjas de la región se han realizado cruces entre cocodrilos siameses y otras especies. Por ello, los programas de reintroducción recurren a análisis genéticos para determinar qué ejemplares pueden regresar al medio silvestre.
La conservación del cocodrilo siamés también involucra a las comunidades indígenas Chorng, cuyos habitantes mantienen una relación histórica con los ríos y bosques de las montañas Cardamomo. Sus conocimientos y relatos sobre la presencia de estos reptiles contribuyeron a localizar poblaciones que se consideraban desaparecidas.
Además, integrantes de estas comunidades participan como guardabosques en labores de vigilancia, identificación de nidos y prevención de actividades ilegales, combinando el conocimiento tradicional del territorio con estrategias modernas de conservación.
La creación del Área de Conservación Genética representa un nuevo paso para proteger una especie considerada en peligro crítico de extinción y fortalecer los esfuerzos para garantizar que el cocodrilo siamés pueda reproducirse y permanecer en libertad en uno de sus últimos refugios naturales.




