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Ciberataque golpea supermercados de nueve países europeos

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Un ataque informático alteró los sistemas de refrigeración de establecimientos en nueve países de la Unión Europea. Las fallas provocaron pérdidas de alimentos y encendieron las alertas sobre la seguridad de la cadena de suministro.

Un incidente de ciberseguridad encendió las alarmas en el sector de supermercados europeo, luego de que establecimientos de nueve países registraran fallas en sus sistemas de refrigeración. El problema, detectado el lunes 2 de noviembre, provocó que varios congeladores aumentaran su temperatura y obligó a desechar productos que ya no podían garantizar condiciones adecuadas de conservación.

Los reportes proceden de Bélgica, Estonia, Finlandia, Irlanda, Italia, Luxemburgo, Países Bajos, Portugal y Suecia. En varios casos, las empresas afectadas confirmaron que se trató de un incidente informático, mientras que otras continúan investigando el origen de las anomalías.

La situación despertó preocupación entre las autoridades comunitarias, especialmente porque ocurre apenas tres semanas después de otro ataque que afectó a supermercados franceses y ocasionó importantes pérdidas de mercancía.

El comisario europeo de Agricultura y Alimentación, Christophe Hansen, advirtió que estos acontecimientos podrían representar un intento de debilitar la cadena alimentaria y generar desconfianza entre los consumidores. Por ello, aseguró que las instituciones europeas están tomando los incidentes con especial atención.

Bélgica concentra varios de los incidentes

Uno de los escenarios más afectados fue Bélgica, donde diferentes cadenas comerciales reportaron problemas en sus instalaciones.

Carrefour informó de interrupciones en aproximadamente 15 de sus 700 establecimientos. Su portavoz, Mich Vergauwen, atribuyó las fallas a un ciberataque. La Fiscalía federal belga también abrió una investigación para esclarecer lo ocurrido.

Los problemas alcanzaron otros comercios, entre ellos Delhaize, Colruyt e Intermarché. Incluso una tienda de Ikea en la ciudad de Mons reportó alteraciones en la temperatura de sus congeladores.

La empresa Sabcobel, responsable de servicios de refrigeración, explicó que había comenzado a fortalecer sus sistemas después del ataque registrado en Francia durante octubre. Sin embargo, algunos equipos todavía no contaban con las actualizaciones de seguridad necesarias.

En Luxemburgo también se reportaron afectaciones en cuatro establecimientos de Delhaize.

Italia e Irlanda también reportan daños

En Italia, al menos cinco supermercados resultaron afectados: cuatro tiendas Coop en Sicilia y otro establecimiento ubicado en Toscana.

Giuseppe Spadaro, directivo del Grupo Radenza, explicó que la intrusión ocurrió alrededor de las cuatro de la madrugada y estuvo dirigida contra el sistema que permite controlar a distancia las áreas de congelación.

De acuerdo con el ejecutivo, el problema ya había sido solucionado. Mientras tanto, las autoridades italianas tenían programada una reunión sobre ciberseguridad con representantes de los servicios de inteligencia.

En Irlanda, el grupo Musgrave confirmó que 13 sucursales de SuperValu sufrieron afectaciones relacionadas con un incidente informático.

Por su parte, en Portugal, el grupo Mosqueteiros identificó problemas en siete establecimientos de Intermarché. La compañía señaló que el ataque aparentemente estuvo relacionado con un proveedor externo encargado de administrar los sistemas de refrigeración.

Suecia y Finlandia investigan las causas

En Suecia, la cadena Coop confirmó que seis de sus cerca de 800 establecimientos presentaron problemas. La empresa aseguró que la situación estaba controlada y que sus equipos de refrigeración habían recuperado el funcionamiento habitual.

La compañía también señaló que desconoce quién estuvo detrás del incidente. Una de las hipótesis apunta a que los establecimientos afectados utilizaban conexiones móviles 4G, mientras que otros sistemas más recientes operan con tecnología 5G.

La cadena Ica, por su parte, reconoció que algunas de sus tiendas tuvieron alteraciones en los equipos de refrigeración, aunque evitó confirmar que fueran consecuencia de un ataque informático.

En Finlandia, el grupo Kesko detectó irregularidades en pequeños establecimientos. Su responsable de seguridad corporativa, Petri Kayhko, indicó que la investigación continúa y que no se ha descartado una posible interferencia externa.

Especialistas del Centro Nacional de Ciberseguridad finlandés también consideraron posible que las fallas estuvieran relacionadas con actividades informáticas maliciosas.

Estonia registra temperaturas extremas en congeladores

Uno de los casos más llamativos ocurrió en Estonia. Según la radiotelevisión pública ERR, al menos un supermercado sufrió una intrusión que elevó la temperatura de sus equipos de refrigeración hasta alcanzar los 50 grados Celsius.

Los dispositivos afectados eran modelos antiguos fabricados por Danfoss, similares a los que estuvieron involucrados en el incidente registrado anteriormente en Francia.

El episodio vuelve a poner sobre la mesa los riesgos de mantener equipos industriales conectados a redes digitales sin contar con mecanismos de protección y actualización adecuados.

Paolo Falcioni, director general de la asociación europea de fabricantes de electrodomésticos APPLiA, señaló que la seguridad de estos sistemas debe garantizar que los empleados puedan supervisar las temperaturas y actuar incluso cuando se interrumpa el acceso remoto.

También defendió la necesidad de establecer criterios comunes de protección para los dispositivos conectados, desde su fabricación hasta las actualizaciones que reciben durante su vida útil.

Europa enfrenta nuevos retos de ciberseguridad alimentaria

Los incidentes registrados en noviembre evidencian que los riesgos informáticos pueden extenderse más allá de los sistemas de pago, las bases de datos o las plataformas de comercio electrónico.

En este caso, los equipos de refrigeración se convirtieron en un punto vulnerable debido a su conexión con sistemas externos de supervisión y control.

Aunque hasta el momento nadie ha reivindicado la autoría de los ataques registrados en Francia y otros países europeos, la coincidencia de los incidentes ha generado inquietud entre empresas y autoridades.

La prioridad ahora es determinar cómo se produjeron las intrusiones, identificar posibles vulnerabilidades y reforzar la protección de los equipos que mantienen los alimentos en condiciones seguras.

Mientras avanzan las investigaciones, el sector minorista europeo enfrenta un desafío adicional: proteger no solamente sus operaciones comerciales, sino también la infraestructura tecnológica de la que depende la conservación y distribución de alimentos.

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