Connect with us

Opinión

Exploración minera en el espacio y en el ártico

Publicado

el

César Peña *

Cuando se escucha hablar de que el ser humano pretende la proeza de abordar los meteoritos para extraer metales y minerales al tiempo que busca iniciar la explotación minera en el ártico, se puede pensar que son los nuevos horizontes los que mueven tales proyectos, pero no es así.

Quienes están detrás no son meramente científicos con fines de investigación, sino empresas transnacionales a las que solamente les mueven las ganancias y el deseo capitalista de la obtención de recursos y veamos la razones.

La exploración geológica de meteoritos consiste en el estudio detallado de su composición mineralógica, química y estructural. A través de diversas técnicas de laboratorio, los investigadores analizan los minerales, los elementos químicos y los isótopos presentes en estas rocas espaciales para conocer su origen, edad y evolución.

A diferencia de las rocas terrestres, muchos meteoritos permanecen prácticamente inalterados desde hace más de 4 mil 500 millones de años, por lo que constituyen algunas de las muestras más antiguas disponibles para la ciencia.

Los meteoritos se clasifican principalmente en tres grandes grupos entre los que se encuentran los meteoritos pétreos que son los más abundantes y están formados principalmente por silicatos. Dentro de este grupo destacan las condritas, consideradas materiales primitivos del Sistema Solar.

Están igualmente los meteoritos metálicos, integrados principalmente por hierro y níquel. Se cree que proceden del núcleo de antiguos asteroides destruidos por impactos y los meteoritos pétreo-metálicos que contienen una combinación de minerales y metales, ofreciendo información sobre la transición entre el núcleo y el manto de cuerpos planetarios.

Son éstos últimos los que interesan a firmas de exploración espacial que están dispuestas a invertir millones de dólares para recuperar a través de la obtención de oro, plata, platino y hasta piedras preciosas que se encuentran en ellos, buscando métodos geológicos muy diferentes a los desarrollados en la tierra.

Ahora bien, más de uno se podría preguntar ¿qué hay de malo en querer obtener algo de dinero explorando el espacio si se arriesga mucho dinero en investigación y tecnología? Nada, en apariencia, sin embargo lo que se tocan son los límites morales de buscar ganancias de donde se pueda.

Es precisamente lo que sucede de manera más descarnada con el proyecto de iniciar la exploración geológica submarina en el ártico, donde hay mayores riesgos para los animales que ocupan ese hábitat.

Aunque el ser humano corre riesgos de manera implícita, el mayor impacto está en que el Ártico alberga algunos de los ecosistemas más frágiles del planeta. Las actividades de exploración pueden alterar hábitats de especies como focas, morsas, narvales, ballenas y osos polares que dependen del hielo marino para sobrevivir.

Asimismo, el ruido generado por embarcaciones y vehículos submarinos puede interferir con la comunicación y navegación de mamíferos marinos que utilizan la ecolocalización.

Existe también el riesgo de derrames de combustibles o lubricantes durante operaciones científicas o de exploración industrial, cuyos efectos serían difíciles de controlar debido al aislamiento y a las bajas temperaturas.

Esto ha dado pie a movimientos ambientalistas de rechazo a la exploración en este lugar en que nuevamente las empresas privadas son las que están a la cabeza como las principales interesadas en sacar beneficio de esta acción.

Lo anterior nos lleva a considerar que es momento que los gobiernos y el derecho internacional aborden estas cuestiones y no dejen en manos de la Iniciativa Privada poner límites cuando sabemos que para las empresas privadas no hay regulación alguna bajo el principio de lo que no está prohibido, está permitido.

Arriba, en el espacio exterior puede no haber riesgos, pero sin duda, abajo, en nuestra tierra, si los hay y muchos.

  • Escritor, periodista, economista y divulgador de la ciencia.
Continue Reading
Click to comment

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *