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Francia registra multitudinarias protestas por salarios y defensa de los servicios públicos
Francia vivió este jueves una nueva jornada de movilizaciones y huelga nacional en defensa del poder adquisitivo, mejores salarios y los servicios públicos, con una participación que evidenció el incremento del descontento social frente a las políticas gubernamentales.
De acuerdo con cifras del Ministerio del Interior francés, alrededor de 600 mil personas participaron.
En las manifestaciones en todo el país, mientras que las organizaciones sindicales estimaron la asistencia en 1.6 millones, de las cuales 350 mil se concentraron en París.
La movilización representó un repunte respecto a las protestas anteriores de este otoño y alcanzó cifras comparables.
Con las registradas durante las manifestaciones contra la reforma de las pensiones en 2023.
La jornada transcurrió sin reportes iniciales de incidentes graves, en un contexto de tensión social derivado de episodios recientes de violencia urbana.
Las principales demandas de los manifestantes se centraron en el incremento del salario mínimo, la recuperación del poder adquisitivo y la protección de los servicios públicos.
Ante la magnitud de las protestas, el primer ministro francés, Sébastien Lecornu, anunció que recibirá el próximo lunes.
A representantes sindicales y organizaciones empresariales en Matignon, sede del Gobierno, para celebrar una conferencia social.
Y buscar respuestas a las preocupaciones relacionadas con los salarios y las condiciones económicas de la población.
Huelga impacta al sector educativo y turístico
La movilización también tuvo repercusiones en el sector educativo.
Según cifras oficiales, cerca de 30 por ciento de las universidades registraron afectaciones.
Mientras que aproximadamente 20 por ciento de los docentes de educación primaria se sumaron a la huelga.
En el nivel de educación secundaria, las autoridades reportaron el bloqueo de 80 liceos, equivalente a 2.2 por ciento.
De los centros educativos de este tipo. Sin embargo, los sindicatos estimaron que las afectaciones alcanzaron alrededor de mil establecimientos de un total de 3 mil 700.
El sector turístico también resintió los efectos de la jornada.
La Torre Eiffel cerró sus puertas al público, algunas salas del Museo del Louvre suspendieron actividades y el Museo de Orsay redujo sus horarios de visita.
En París, una de las principales concentraciones recorrió el trayecto entre la Plaza de la República y la Plaza de la Nación.
Bajo la convocatoria de las principales organizaciones sindicales, que exigieron mejoras salariales y cuestionaron las restricciones gubernamentales impuestas a los recorridos de las manifestaciones.
Al respecto, Marylise Léon, secretaria general de la Confederación Francesa Democrática del Trabajo (CFDT).
Criticó las dificultades para organizar las movilizaciones y consideró que las restricciones al recorrido inicialmente propuesto representaban una señal negativa para las libertades.
Tensiones políticas rumbo a las elecciones de 2027
La jornada también estuvo marcada por diferencias políticas dentro de la izquierda francesa.
Luego de que el candidato socialdemócrata Raphaël Glucksmann tuviera que abandonar una de las manifestaciones tras ser increpado y bloqueado, presuntamente por simpatizantes de La Francia Insumisa (LFI), agrupación encabezada por Jean-Luc Mélenchon.
El episodio evidenció las divisiones entre las fuerzas progresistas, en un escenario político que comienza a perfilarse rumbo a las elecciones presidenciales de 2027.
Con estas movilizaciones, los sindicatos franceses intensificaron la presión sobre el Gobierno para exigir medidas concretas que permitan mejorar las condiciones económicas de los trabajadores y garantizar el funcionamiento de los servicios públicos.
Fuente: EFE




