Opinión
GJ 1002 B
César Peña *
Dentro de los planetas más parecidos a la tierra, llama la atención de los científicos el llamado GJ 1002 B, que tiene un tamaño y una temperatura parecida a nuestra casa, sin embargo, la distancia – a 16 años luz-, es un reto para su estudio más detallado y más aún para un posible viaje. Con los métodos tradicionales de viaje terrestre, cubrir los 152.96 billones de kilómetros que nos separan, nos tomaría algo así como 281 mil 600 años, es decir, generaciones y generaciones enteras se aventurarían a un viaje al que nunca llegarían bajo los actuales métodos de desplazamiento, haciendo imposible un viaje así.
Lo fascinante en este momento es saber que un gemelo de la tierra como GJ 1002 B, orbita una estrella enana roja tranquila que no presenta llamaradas disruptivas, lo que favorece condiciones estables para la habitabilidad.
Su órbita tiene un periodo de 10 días y una excentricidad prácticamente nula, lo que indica una órbita estable y circular lo mismo que el clima, haciéndolo apto para el desarrollo de la vida y desde luego, poniendo en la mesa de debate que somos la única forma de vida en el universo.
También existen exoplanetas como el Kepler-452b, descubierto en 2015, orbitando una estrella similar al Sol que se encuentra en una zona habitable, con un radio 1.6 veces mayor que la Tierra y un año de 385 días. Se encuentra un poco más lejos, entre unos 1400 a 1800 años luz de distancia.
Viajando a velocidades terrestres, nos tomaría 2.2 millones de años y hasta a la velocidad de la luz sería igualmente inalcanzable pues reclamaría mil 400 años para poder verlo de cerca.
Otro candidato es el Kepler-186f, el primer planeta de tamaño terrestre en la zona habitable, con un radio 11% mayor que la Tierra y un periodo orbital de 129 días, orbitando una enana roja a unos 500 años luz, que fue el que inicialmente llamó la atención de los científicos que exploran el universo todas las noches.
No puede quedar fuera de la lista Proxima Centauri b, situado a 4.2 años luz, quien orbita la estrella más cercana al Sol. Su superficie podría ser rocosa, aunque la radiación estelar plantea dudas sobre su habitabilidad.
Igualmente está TRAPPIST-1e, quien forma parte de un sistema de siete planetas, considerado prometedor por su tamaño y densidad similares a la Tierra aunque definitivamente GJ 1002 b es el más parecido a nuestra tierra por su masa, tamaño, temperatura y entorno orbital. Todavía se desconocen detalles sobre su atmósfera y la presencia de agua líquida.
Kepler-452b y otros exoplanetas mantienen viva la posibilidad de encontrar un planeta con condiciones muy similares a las de la Tierra, aunque a distancias mucho mayores dejando material para seguir explorando a distancia su contenido e ilusionarnos con poder encontrar condiciones de habitabilidad y desde luego, vida.
- Escritor, periodista, economista y divulgador de la ciencia.




