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La Justicia investiga al alcalde y a la dirección del museo tras el robo del Tesoro de Villena
Un juzgado ha abierto diligencias para determinar si existieron fallos en la protección de la colección arqueológica sustraída en agosto. La investigación alcanza al alcalde, a la directora del museo y a otros responsables vinculados a su custodia.
El robo del Tesoro de Villena, uno de los conjuntos arqueológicos más destacados de la Edad del Bronce en Europa, ha abierto ahora un nuevo frente en los tribunales. Un juzgado de Villena ha iniciado diligencias previas para determinar si pudo existir una actuación negligente en las medidas destinadas a proteger las piezas antes del asalto.
La investigación judicial alcanza al alcalde de Villena, Fulgencio Cerdán; a la directora del Museo de Villena (MUVI), Laura Hernández; a la tercera teniente de alcalde María Server, y al responsable de seguridad del museo. La causa parte de una denuncia presentada por la Asociación para la Defensa del Estado de Derecho y la Lucha contra la Corrupción (ADED), que plantea la posible existencia de responsabilidades por una deficiente custodia del patrimonio.
La apertura de diligencias no supone que las personas señaladas hayan sido declaradas culpables. La jueza ha trasladado el procedimiento a la Fiscalía para que valore si existen motivos para continuar con la investigación o solicitar su archivo. Las partes disponen además de un plazo para recurrir esa decisión.
Un asalto ejecutado en cuestión de minutos
El robo ocurrió durante la madrugada del 27 de agosto. Los autores consiguieron acceder al Museo de Villena y apoderarse de buena parte de las piezas del tesoro en una operación que, según los primeros datos conocidos, se desarrolló en apenas unos minutos.
La investigación policial apunta a un grupo organizado que habría utilizado una maniobra de distracción para dificultar la respuesta de las fuerzas de seguridad. Una primera alarma se activó en un polideportivo situado en las afueras de la localidad y, poco después, se produjo la intrusión en el museo.
Las cámaras de seguridad registraron la presencia de varias personas y vehículos. Los investigadores mantienen abiertas distintas hipótesis sobre la planificación y ejecución del asalto.
Los ladrones se llevaron una parte sustancial de la colección, mientras que algunas piezas permanecieron en el museo. También fueron sustraídas tres coronas pertenecientes al conjunto de objetos religiosos que se conservaban en el centro.
Una colección de enorme valor histórico
El Tesoro de Villena fue descubierto en 1963 y está compuesto por piezas elaboradas principalmente en oro, además de objetos de plata, hierro y ámbar. El conjunto original reúne decenas de piezas y alcanza aproximadamente diez kilogramos de peso.
Entre los elementos desaparecidos se encuentra un brazalete fabricado con hierro de origen meteórico, una de las características que hacen especialmente singular a esta colección arqueológica.
Más allá de su valor económico, las piezas tienen una importancia arqueológica excepcional. El conjunto permite estudiar la riqueza, las técnicas metalúrgicas y las estructuras de poder de las sociedades que habitaron la península Ibérica durante la Edad del Bronce.
El museo ya había sido objeto de revisión
La apertura de la causa judicial llega después de que la Generalitat Valenciana solicitara al Ayuntamiento documentación relacionada con las circunstancias del robo y con las medidas de seguridad existentes en el museo.
Entre la información requerida figuraban informes técnicos, atestados policiales, la relación de objetos sustraídos, documentación sobre el traslado de las piezas que quedaron a salvo y datos relativos a la vitrina blindada donde se exhibía el tesoro. También fueron solicitadas auditorías de seguridad correspondientes a 2025 y 2026. La Generalitat confirmó posteriormente que había recibido la documentación remitida por el consistorio y que se encontraba analizándola.
El Ayuntamiento, por su parte, ha puesto en marcha una comisión específica para examinar lo ocurrido. El órgano ha previsto la comparecencia de 17 responsables políticos y técnicos, entre ellos la consellera valenciana de Cultura, Carmen Ortí, y otros cargos relacionados con el museo y el proyecto que llevó a trasladar el tesoro al recinto. Las comparecencias están previstas para octubre.
Dos investigaciones en paralelo
El caso cuenta ahora con dos vías diferenciadas. Por un lado, las fuerzas de seguridad continúan tratando de localizar a los autores del robo y recuperar las piezas desaparecidas. Por otro, la Justicia deberá determinar si existieron responsabilidades derivadas de la forma en que se protegía y custodiaba el patrimonio.
El Ayuntamiento también pretende utilizar la investigación interna para revisar los protocolos de seguridad del museo y determinar si las medidas existentes eran suficientes frente a las técnicas empleadas en este tipo de robos
Mientras avanzan las pesquisas, permanece pendiente la recuperación de la mayor parte de las piezas sustraídas. El robo ha dejado a Villena sin una parte esencial de uno de sus símbolos históricos y ha convertido la seguridad de los museos arqueológicos en uno de los principales focos del debate sobre la protección del patrimonio cultural.
La versión queda planteada como nota periodística independiente, con un enfoque más centrado en la investigación judicial y sin presentar como hechos probados las acusaciones contenidas en la denuncia.




