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‘The Atlantic’ publica la conversación bélica íntegra del chat de Signal mientras Trump minimiza sus consecuencias

Los detallados planes de guerra estadounidenses, discutidos por un canal poco seguro entre cargos al más alto nivel del Gobierno republicano ante la presencia de un periodista, han sido publicados íntegramente. Varios de sus participantes acaban de ser demandados por una ONG protrasparencia.
‘The Atlantic’ contraataca. El medio estadounidense, responsable de la exclusiva que reveló cómo altos funcionarios estadounidenses discutieron planes sensibles de guerra por un canal de Signal poco seguro, ha publicado este miércoles los chats íntegros a los que tuvo acceso Jeffrey Goldberg, el editor jefe del medio.
En un ejemplo de las nuevas conversaciones publicadas, Pete Hegseth, el secretario de Defensa estadounidense, describe paso a paso una operación de bombardeo en Yemen contra los rebeldes hutíes: la hora a la que comienza esta, cuándo se prevé la utilización de las armas e incluso un rezo por parte del vicepresidente, JD Vance, para la victoria.
American Oversight, una organización sin ánimo de lucro en defensa de la transparencia, ha registrado esta tarde una demanda contra varios altos cargos del Ejecutivo republicano presentes en la conversación de Signal. El juez designado para el caso, James Boasberg, trató hace pocas semanas de bloquear la extradición de varios venezolanos, sin garantías procesales, a una prisión de máxima seguridad en El Salvador. Trump, sin embargo, no detuvo el avión que los deportaba e ignoró la orden judicial.
Este periodista fue testigo de una conversación al más alto nivel gubernamental tras ser incluido en el canal encriptado. El asesor de Seguridad Nacional de Trump, Mike Waltz, se atribuye «toda la responsabilidad» del escándalo por añadir a Goldberg a la conversación, aparentemente por error. La nueva publicación de ‘The Atlantic’ se produce un día después de que el presidente Donald Trump restase importancia al chat, calificándolo como «el único fallo en dos meses» de su Administración.
En la conversación, de la que solamente se publicaron algunos extractos el pasado lunes, se discuten planes de guerra inminentes, como el bombardeo en Yemen que se celebró con emojis por algunos participantes. Entre ellos estaban el vicepresidente Vance; el secretario de Estado, Marco Rubio; el ya mencionado Hegseth; la directora de Inteligencia Nacional de EE.UU., Tulsi Gabbard, o el director de la CIA, John Ratcliffe. Los últimos cuatro han sido incluidos en la demanda de American Oversight junto a Scott Bessent, secretario del Tesoro.
Los portavoces de la Casa Blanca han negado que el contenido militar compartido fuese particularmente sensible, algo que podría constituir un delito federal al quebrantar legislación como la Ley de Espionaje estadounidense. En las conversaciones también se ataca duramente a Europa, acusando al continente de «aprovechado». También puede leerse como el vicepresidente critica algunas de las decisiones de Trump.
Las reacciones tras la filtración sensible
Varios demócratas han pedido las dimisiones de Waltz y de Hegseth. Este último tachó ayer a los periodistas de ‘The Atlantic’ de mentirosos. «No hay duda de que esta cadena de mensajes contiene información altamente clasificada», ha dicho el senador demócrata Michael Bennet en X.
«Michael Waltz ha aprendido la lección y es un buen hombre», ha asegurado en cambio Trump. El presidente también ha intentado culpar a un asesor de Waltz de la incorporación de Goldberg al chat grupal de Signal. «Fue alguien del equipo de Mike quien estaba con el teléfono. Un miembro del personal tenía su número [el de Goldberg]».
Esta explicación, sin embargo, también constituiría una brecha de seguridad por parte de Waltz si el asesor de Seguridad Nacional le hubiese dejado su móvil gubernamental, con fuertes medidas de seguridad y encriptación, a un tercero. De no ser así, y en caso de que el dispositivo fuese personal, esto también podría ser constitutivo de delito al compartir información sensible de alto nivel por un canal y un aparato no seguro. Waltz, en una entrevista con ‘Fox News’, ha admitido el error. «Cometimos un error. Seguimos adelante», ha dicho Waltz, asumiendo la responsabilidad del asunto.
Durante su campaña frente a Hillary Clinton en las elecciones de 2016, Trump pidió que la ex secretaria de Estado fuese imputada por un delito similar por, presuntamente, debatir e intercambiar material confidencial con sus asesores, utilizando un servidor privado de correo electrónico que ella misma creó. El asunto fue investigado, pero el FBI pidió finalmente que no se presentaran cargos. Sin embargo, esta acusación fue utilizada recurrentemente por parte de los republicanos y fue uno de sus principales argumentos durante la campaña de 2016 para diezmar a su oponente.
Clinton ha sido una de las demócratas que ha criticado el uso de Signal por parte de los funcionarios de la Administración Trump. «Tienes que estar de broma», ha escrito en un post en X que destacaba el artículo de ‘The Atlantic’.
Fuente:es.euronews.com