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Alemania deja atrás el modelo voluntario y ordenará el traslado de soldados a Lituania
La falta de personal especializado obliga a Berlín a recurrir a asignaciones obligatorias para completar la brigada blindada que reforzará el flanco oriental de la OTAN.
Alemania dará un giro a su estrategia para reforzar su presencia militar en el este de Europa. El Gobierno de Berlín recurrirá a traslados obligatorios de soldados de la Bundeswehr a Lituania después de comprobar que el esquema basado exclusivamente en voluntarios no permite cubrir todos los puestos necesarios.
La medida afecta a la Brigada Panzer 45, conocida como la Brigada de Lituania, una unidad que Alemania pretende convertir en una fuerza plenamente operativa y mantener de manera permanente en el flanco oriental de la OTAN.
Según información difundida este lunes, el Ministerio de Defensa alemán prevé recurrir a obligaciones de servicio para cubrir varios cientos de puestos que continúan vacantes. El número podría situarse en el rango de varios cientos de militares, mientras algunas informaciones apuntan a que hasta un millar podrían verse afectados por las nuevas órdenes.
La falta de especialistas complica el despliegue
El principal problema no estaría únicamente en el número total de efectivos, sino en determinados perfiles profesionales que resultan especialmente difíciles de cubrir.
Entre las áreas con déficit aparecen logística y tecnologías de la información, dos sectores considerados fundamentales para que una brigada moderna pueda operar de manera autónoma durante un despliegue prolongado.
La situación supone un cambio respecto al planteamiento inicial. Alemania había apostado por convencer a sus propios militares para incorporarse voluntariamente al proyecto en Lituania, pero la respuesta no ha sido suficiente en determinadas especialidades.
Una brigada clave para la OTAN
El despliegue alemán en Lituania forma parte de la respuesta de la Alianza Atlántica al deterioro del entorno de seguridad europeo y al aumento de las tensiones con Rusia.
La intención de Berlín es que la unidad alcance su capacidad prevista a finales de 2027, con miles de militares alemanes desplegados de forma permanente en territorio lituano.
El objetivo es contar con una formación capaz de actuar como fuerza de combate independiente y reforzar la defensa del flanco oriental de la OTAN.
La futura brigada tendrá como uno de sus principales centros de operaciones la zona de Rūdninkai, ubicada al sur de Vilna y relativamente próxima a la frontera con Bielorrusia.
El plan alemán entra en una nueva etapa
La decisión llega en un momento en que Alemania busca ampliar considerablemente las capacidades de su ejército.
El Gobierno del canciller Friedrich Merz ha colocado el fortalecimiento de la Bundeswehr entre sus prioridades ante el nuevo escenario de seguridad europeo. Berlín pretende aumentar el número de efectivos y recuperar capacidades que las Fuerzas Armadas alemanas perdieron durante décadas de reducción de la estructura militar.
La apuesta inicial por la voluntariedad buscaba atraer personal sin regresar inmediatamente a un sistema generalizado de reclutamiento. Sin embargo, la experiencia con la brigada destinada a Lituania muestra uno de los principales obstáculos del modelo: los militares pueden aceptar servir, pero no necesariamente quieren ser destinados a determinados lugares o especialidades.
¿Significa esto que Alemania recuperará el servicio militar obligatorio?
No necesariamente.
La decisión sobre la Brigada de Lituania constituye, en primer término, una medida para cubrir puestos concretos dentro de una unidad ya planificada. No equivale por sí sola a la reinstauración general del servicio militar obligatorio que Alemania suspendió en 2011.
El nuevo modelo de defensa alemán contempla, no obstante, mecanismos para aumentar las obligaciones militares si los objetivos de personal no se alcanzan mediante el sistema voluntario. El propio Gobierno alemán había señalado que, si las metas de reclutamiento no se cumplían, podría activarse un mecanismo de mayor obligación mediante decisiones políticas adicionales.
Por ahora, el foco está puesto en Lituania.
Berlín quiere evitar retrasos
Para el Gobierno alemán, el calendario resulta especialmente importante. La Brigada de Lituania debe estar preparada para asumir su misión en el flanco oriental de la OTAN a finales de 2027.
La falta de personal podría poner en riesgo ese objetivo si Alemania no consigue completar las plazas restantes.
Por ello, la Bundeswehr estudia diferentes fórmulas para cubrir los puestos deficitarios, entre ellas traslados obligatorios, rotaciones y estancias temporales en el caso de determinadas áreas profesionales.
El mensaje de Berlín es claro: la brigada debe estar lista dentro del plazo previsto y, ante la escasez de voluntarios en determinados puestos, la vía voluntaria ya no será suficiente.




