Opinión
Cultivos mesoamericanos prehispánicos

Cultivos tlahuicas: maíz, chile y algodón. Códice Florentino. Libro X, f.126r.
Durante la época prehispánica la producción de alimentos en la región conocida entre los historiadores y antropólogos como Mesoamérica, fue de una variedad enorme. Desde luego, lo que mas sobresale en diferentes medios de difusión es lo que respecta al cultivo del maíz, el cual merece ser reiterado, ya que únicamente existía el método de riego y el de temporal. Pero si la implementación de esa tecnología agrícola ya era sorprendente, todavía lo era más el método íntegro conocido como chinampas. Me refiero a su integridad en el sentido, no solo del ingenio para cultivar sobre una plataforma de agua, sino por la composición de ese tipo de cultivos en las que cada elemento aportaba un valor distinto y complementario.
El sistema era el siguiente: el tallo del maíz que era más fuerte que el de las otras dos cosechas, servía como guía para el crecimiento del frijol, las hojas de este, a su vez, tenían la capacidad de capturar el nitrógeno del aire y pasarlo a la tierra, lo que nutria de forma natural al pedazo de tierra donde estaban sembrados ambos, mientras que, la calabaza que tenía hojas considerablemente más grandes, cubría a los otros dos cultivos, aunque sea parcialmente, de las inclemencias meteorológicas, evitando, por ejemplo, la evaporación rápida del agua que estaba en la tierra. A ese espacio en el que convivían, armoniosamente, estos tres cultivos, se le llamaba milpa.
Junto al maíz, el frijol y la calabaza, otros cultivos también son originarios de diferentes regiones de Mesoamérica. El chile, como el piquín, el serrano, de árbol, así como los cuaresmeños, de distintos colores, aunque también sus variaciones secas, como el guajillo, el pasilla, cascabel o morita. El tomate, jitomate, algodón, maguey, nopal, cacao, vainilla, camote, tejocote, chirimoya, pithaya, aguacate, chicozapote, achiote, amaranto, piñón, chía, a los cuales se les podría agregar toda otra sección plantas comestibles y hojas, como los quelites, verdolagas, alaches, hierba santa, romeritos, papaloquelite, solo por mencionar algunos de los más conocidos.
En todo esto, no hay que perder de vista la importancia que tenía el cultivo en su sentido más profundo y representativo, pues cada uno debía hacerse de acuerdo con un calendario y también estaba dirigido a una deidad, de entre los que se destacaban en el imaginario de la antigua sociedad Tenochtitlan, por ejemplo, Tlaloc, Cinteótl, Xilonen Chalchiuhtlie. Aunque cada cultura tuvo los suyos propios. Para finalizar, de lo que nos habla la tecnología de los cultivos prehispánicos, es el gran conocimiento que tenían del ciclo agrícola, desde la siembre hasta la cosecha.
Lic. Carlos A. Carrillo Galicia
Licenciado en Historia de México y estudiante de la Maestría en Historia, ambas en la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo (UAEH). Actualmente ocupa el cargo de instructor de Historia, Filosofía y Literatura en el Centro de Educación Continua y a Distancia (CECyD-UAEH), así como la presidencia de la Asociación de Historiadores Egresados de la UAEH.
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