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Rehabilitación, clave para recuperar la autonomía y mejorar la calidad de vida de las personas
La rehabilitación es un componente esencial de la atención integral en salud, ya que permite que las personas recuperen su movimiento, autonomía, capacidad de comunicación e independencia después de una enfermedad, lesión o discapacidad, afirmó la terapeuta Claudia Elizabeth Pescina Ocádiz, adscrita al Servicio de Terapia Física del Instituto Nacional de Rehabilitación «Luis Guillermo Ibarra Ibarra» (INRLGII).
En el marco del Día de las y los Terapeutas Físicos, Ocupacionales, Fonoaudiológicos o de la Comunicación.
Que se conmemora cada 5 de julio, la especialista destacó que el trabajo de estos profesionales.
Es fundamental para que las y los pacientes no solo superen una enfermedad, sino también recuperen su funcionalidad.
Y puedan reintegrarse plenamente a sus actividades familiares, laborales y sociales.
Señaló que el Instituto Nacional de Rehabilitación cuenta con programas especializados en hidroterapia.
Estimulación temprana, parálisis cerebral, plasticidad cerebral, medicina del deporte, distrofia muscular.
Y rehabilitación ortopédica, además de la Escuela Superior de Rehabilitación.
Donde se forman profesionales en terapia física, terapia ocupacional y comunicación humana.
El Servicio de Terapia Física del INRLGII dispone de 80 especialistas en comunicación humana.
Y 85 terapeutas físicos y ocupacionales, quienes atienden diariamente entre 10 y 12 pacientes cada uno.
Tan solo durante 2025, el Instituto brindó 990 mil 679 terapias físicas y de lenguaje.
Reflejo del compromiso con la atención especializada y la recuperación funcional de la población.
Pescina Ocádiz explicó que cada disciplina aporta conocimientos específicos para atender distintas necesidades.
Mientras la terapia física favorece la recuperación del movimiento, la fuerza y la movilidad.
La terapia ocupacional impulsa la autonomía para realizar actividades de la vida diaria.
Por su parte, la terapia de la comunicación contribuye a la rehabilitación del lenguaje, la voz y la deglución, aspectos esenciales para la interacción social y la seguridad nutricional.
La especialista subrayó que iniciar un proceso de rehabilitación desde las primeras etapas de una enfermedad o lesión permite prevenir secuelas, acelerar la recuperación, disminuir los costos económicos y emocionales para las familias, además de preservar la autonomía y mejorar la calidad de vida de las personas.
Asimismo, destacó que los avances tecnológicos han fortalecido las distintas áreas de la rehabilitación mediante herramientas como la telerehabilitación, la robótica para la marcha, la realidad virtual, los videojuegos terapéuticos, la impresión 3D para la elaboración de órtesis y prótesis, así como el uso de inteligencia artificial y sistemas alternativos de comunicación. Estas innovaciones permiten ofrecer tratamientos más personalizados, eficientes y accesibles para las y los pacientes.
Finalmente, Claudia Elizabeth Pescina Ocádiz hizo un llamado a reconocer la labor de las y los profesionales de la rehabilitación, quienes acompañan a miles de personas en el proceso de recuperar su movilidad, comunicación e independencia.
«Nuestra labor es mucho más que técnica: es esperanza, acompañamiento y la fuerza que ayuda a las personas a recuperar su autonomía», expresó la especialista.




