Opinión
Los cambios ¿amigos o enemigos?
A lo largo de la vida hemos sido educados para establecer objetivos y metas que nos llevarán a alcanzar nuestros sueños, a vivir la vida de una forma única, con un pensamiento anclado al “así debe o tiene que ser”, como pretendiendo controlar todo a nuestro alrededor. Acostumbrados a un plan A, sin contemplar los posibles cambios a lo largo del camino. Frases como “querer es poder”, rondando en un pensamiento fantasioso, lejano a la realidad.
Y de pronto un día la vida decide cambiar nuestros planes, ese trabajo que se sentía muy seguro desapareció, el matrimonio que se pensaba para el resto de la vida se disuelve, las tan esperadas vacaciones se cancelaron, un sinfín de ejemplos que nos recuerdan que no todo está en nuestras manos y pretender hacerlo, solo nos lleva a un nivel de estrés nada saludable.
Ahora contesta de manera honesta ¿al pensar en un cambio, le restas? Olvidaron educarnos con una idea mucho mas flexible sobre los cambios en la vida, elegidos o no, son parte de nuestro crecimiento personal, un cambio no necesariamente resta, hay cambios que suman incluso cuando se pierde, vuelve a leerlo.
El adaptarnos a ellos y volvernos resilientes favorece la adaptación de nosotros mismo al mundo, porque NO, ¡no todo está en nuestras manos! Y aunque es cierto que hay cambios que conllevan un dolor profundo, también puede dejar una gran enseñanza, depende de la interpretación y la forma de integrarlo a nuestra vida.
Los cambios nos deben enseñar, que tener un plan B o C, sería mucho mas funcional que aferrarnos a un solo plan que quizá no sea para nosotros o no representa un aporte personal, cambiar a un pensamiento divergente sería mucho mas funcional, porque los cambios queramos o no, seguirán estando presentes en nuestra vida. Así que, ¿amigos o enemigos? Tú eliges…




