Opinión
Cronopatía: una obsesión por aprovechar cada segundo al máximo
Te suena conocida la frase ¿ponte a hacer algo, en lugar de estar perdiendo el tiempo?, frases como ésta, es conocida por muchos, cuando mamá o papá te veían frente al televisor o simplemente descansando después de llegar de un día ajetreado de escuela o trabajo. Es parte de una creencia bastante agobiante, sobre el tener que estar ocupados, generando, haciendo algo todo el tiempo, ya sean labores de casa o interminables actividades extracurriculares, que terminaban por ser aún mas estresantes, ante las exigencias de los padres.
Ahora en nuestra actual vida adulta, nos convencimos de ocuparnos en todo momento, como si estuviésemos inmersos en una carrera contra el tiempo, buscando siempre dar resultados visibles e inmediatos, concluir proyectos, terminando tareas, producir, producir, producir… que todo salga “perfecto”, sintiendo impaciencia, ansiedad, adicción al trabajo, volviéndonos personas que realizan multitareas. Hemos pasado por alto que una forma de producir también incluye el detenernos y observar nuestro entorno, parar y respirar, el permitir que el organismo se tome esos descansos incluso, cuando pareciera que no estamos haciendo nada, entonces casi de inmediato viene ese pensamiento intrusivo “no estoy haciendo nada” de la mano de la culpa, al sentir que el mundo sigue girando y de pronto te encuentras atado a la “flojera”, al “debería” estar haciendo algo, lo que sea pero aprovechando el tiempo.
Me pregunto cuantas veces podemos hacer consciente que la vida no se trata de correr, de solo llegar a metas en ocasiones, fuera de la realidad. Cuántos momentos a nuestro alrededor dejamos pasar, sonrisas, disfrutar de los alimentos, de una buena ducha, del aroma de las flores, del abrazo de un ser querido, de la alegría de las mascotas, ¡cuánta vida se nos va!, creyendo que producir nos brinda valor, que somos lo que hacemos.
Quizá es momento de cuestionarnos ¿cuánta soledad podemos llegar a sentir ante una vida llena de actividades, una vida demasiado ocupada?




